Detalle de Principio Activo
Tetrabenazina
Acción terapéutica.
Agente del sistema nervioso central, deplecionador de monoaminas.
Propiedades.
La tetrabenazina actúa principalmente como un inhibidor reversible de la captación de monoaminas en las vesículas presinápticas de las neuronas, mediante el bloqueo del transportador vesicular de monoaminas tipo 2 (VMAT2). Esto conduce a una depleción de dopamina, serotonina y noradrenalina en el sistema nervioso central, lo cual reduce la actividad dopaminérgica y ayuda a controlar los movimientos involuntarios de la corea. Desde el punto de vista farmacocinético, se absorbe de forma baja y errática tras la administración oral, sufriendo un extenso metabolismo de primer paso en el hígado que da lugar a sus metabolitos activos principales, la alfa-dihidrotetrabenazina y la beta-dihidrotetrabenazina. La eliminación se produce principalmente a través de la orina en forma de metabolitos.
Indicaciones.
Está indicada para el tratamiento de trastornos motores hipercinéticos asociados a la corea de Huntington. También se utiliza en el tratamiento del hemibalismo y la corea senil.
Dosificación.
La dosis es estrictamente individualizada. El tratamiento suele iniciarse con dosis bajas, por ejemplo 12,5 mg una o dos veces al día, aumentándose lentamente cada tres o cuatro días según la respuesta terapéutica y la tolerancia del paciente. Si no se observa mejoría a la dosis máxima tolerada, es improbable que dosis mayores sean beneficiosas. La dosis máxima recomendada suele ser de 100 mg al día, aunque en pacientes identificados como metabolizadores lentos del CYP2D6 o que toman inhibidores potentes de esta enzima, la dosis máxima debe ser reducida, generalmente a un máximo de 50 mg al día. Se administra por vía oral y puede tomarse sin tener en cuenta las comidas.
Reacciones adversas.
Las reacciones adversas más frecuentes incluyen somnolencia, depresión, fatiga, ansiedad, irritabilidad, insomnio, acatisia, parkinsonismo (temblor, rigidez, bradicinesia), náuseas y mareos. Un efecto adverso grave y de especial preocupación es la depresión, que puede conllevar ideación y comportamiento suicida. También pueden presentarse disfagia, hipotensión ortostática y síntomas gastrointestinales.
Precauciones y advertencias.
Es fundamental monitorizar a los pacientes para detectar la aparición o el empeoramiento de la depresión, tendencias suicidas o cambios inusuales en el comportamiento; si esto ocurre, se debe considerar la reducción de la dosis o la interrupción del tratamiento. Existe riesgo de desarrollar síndrome neuroléptico maligno, una reacción rara pero potencialmente mortal que requiere suspensión inmediata del fármaco. La tetrabenazina puede prolongar el intervalo QTc, por lo que debe usarse con precaución en pacientes con síndrome de QT largo o que tomen otros medicamentos que prolonguen este intervalo. Puede causar sedación, afectando la capacidad para conducir o manejar maquinaria peligrosa.
Interacciones.
Está contraindicada el uso concomitante con inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) y se debe esperar un periodo de lavado al cambiar entre estos fármacos. El uso simultáneo con reserpina está contraindicado. Los inhibidores potentes del citocromo P450 2D6, como fluoxetina, paroxetina o quinidina, pueden aumentar significativamente las concentraciones de los metabolitos activos de la tetrabenazina, por lo que se debe reducir la dosis de esta última si se administran conjuntamente. El alcohol y otros fármacos sedantes pueden potenciar los efectos depresores sobre el sistema nervioso central. Puede antagonizar el efecto terapéutico de la levodopa y otros agonistas dopaminérgicos.
Contraindicaciones.
Hipersensibilidad conocida a tetrabenazina. Está contraindicada en pacientes que estén en tratamiento con reserpina o con inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO). No debe utilizarse en pacientes con insuficiencia hepática. Está contraindicada en pacientes con depresión no tratada o con tendencias suicidas activas. También está contraindicada durante la lactancia.
Sobredosificación.
Los signos y síntomas de sobredosificación incluyen sedación aguda, sudoración profusa, hipotensión, confusión, diarrea, náuseas, vómitos, alucinaciones, rubor y temblores. El tratamiento debe consistir en medidas generales de soporte y monitorización de los signos vitales, incluyendo el ritmo cardíaco. Dado que no hay antídoto, el manejo es sintomático hasta la recuperación del paciente.