Sulconazol

Acción terapéutica.

Antimicótico.

Propiedades.

Es un moderno agente imidazólico similar a otros (econazol, clotrimazol, bifonazol, ketoconazol) que posee una notable actividad antifúngica sobre una amplia variedad de dermatófitos y levaduras. Su mecanismo de acción se realiza sobre los grupos esteroles de la membrana celular del hongo, afectando sus procesos biometabólicos. Este antimicótico imidazólico ha mostrado en los diferentes estudios bacteriológicos poseer un amplio espectro antimicrobiano que incluye diferentes géneros micóticos (Trichophyton, Epidermophyton, Microsporum, Candida), levaduriformes (Malassezia furfur) y de hongos filamentosos (Aspergillus, Penicillium). También in vitro se ha observado una actividad bactericida sobre bacterias grampositivas (Staphylococcus aureus), Corynebacterium minutissimum y acne. El sulconazol sólo se emplea por vía tópica local sobre la zona infectada por la dermatomicosis tanto sobre la piel intacta como erosionada sin capa córnea. La absorción percutánea es del 12% de la dosis aplicada. Luego de la absorción sufre una extensa biotransformación metabólica en el organismo, eliminándose por vía biliar y renal.

Dosificación.

En dermatomicosis leves, aplicar la crema de sulconazol sobre la zona afectada con un suave masaje para obtener una mejor absorción cutánea una vez por día. En dermatosis extensas o más severas se aconseja aplicar la crema dos veces por día (mañana y noche). En dermatosis pédica (pie de atleta) se recomienda emplear la formulación del sulconazol en polvo para espolvorear el interior de medias y calzados. El tratamiento con sulconazol deberá prolongarse durante 2 o 3 semanas para asegurar la erradicación definitiva del hongo y además prevenir las recaídas. Si no se lograra la mejoría clínica o la curación lesional luego de 4 semanas de tratamiento, se deberá reconsiderar el diagnóstico clínico (bacteriológico-micológico).

Reacciones adversas.

Son de escasa frecuencia (1%-3%) e intensidad, habiéndose señalado ardor, prurito, calor, quemazón y sensación de pinchazo. No se han señalado efectos sistémicos con el empleo tópico de las diferentes presentaciones (polvo, crema, spray) del sulconazol.

Precauciones y advertencias.

Se deberá evitar el contacto del fármaco con los ojos, ya que podría generar irritación y congestión de la mucosa ocular. No se ha establecido su inocuidad en niños y durante el embarazo; tampoco se han registrado alteraciones mutagénicas, carcinogénicas ni embriotóxicas.

Interacciones.

No se conocen fenómenos interactivos farmacológicos ni terapéuticos, reconociendo que el sulconazol es un fármaco de uso exclusivo por vía local o tópica.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad o alergia a los derivados imidazólicos o al sulconazol.

Sobredosificación.

No se han registrado fenómenos relacionados con ella.

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