SARVAL D 80/12,5 - 160/12,5 - 160/25 - 320/12,5 - 320/25

BALIARDA

Antihipertensivo. Diurético.

Composición.

SARVAL D 80/12,5: cada comprimido recubierto ranurado contiene: valsartán 80mg, hidroclorotiazida 12,5mg. SARVAL D 160/12,5: cada comprimido recubierto ranurado contiene: valsartán 160mg, hidroclorotiazida 12,5mg. SARVAL D 160/25: cada comprimido recubierto ranurado contiene: valsartán 160mg, hidroclorotiazida 25mg. SARVAL D 320/12,5: cada comprimido recubierto ranurado contiene: valsartán 320mg, hidroclorotiazida 12,5mg. SARVAL D 320/25: cada comprimido recubierto ranurado contiene: valsartán 320mg, hidroclorotiazida 25mg.

Indicaciones.

Tratamiento de la hipertensión arterial en pacientes que no hayan respondido adecuadamente a la monoterapia. Esta asociación fija no está indicada para el tratamiento inicial de la hipertensión.

Dosificación.

La posología inicial dependerá del cuadro clínico y, en caso de pacientes ya tratados, de la respuesta antihipertensiva previa del paciente. La dosis inicial usual es 1 comprimido de Sarval D 80/12,5 por día. Dependiendo de la respuesta del paciente y luego de 3 a 4 semanas de tratamiento, la dosis puede incrementarse a 1 comprimido de Sarval D 160/12,5 por día. Si el efecto antihipertensivo obtenido continúa siendo insuficiente, la dosis puede elevarse gradualmente, a intervalos de 3 a 4 semanas, hasta alcanzar un máximo de 320 mg de valsartán y 12,5 ó 25 mg de hidroclorotiazida. Dosis superiores a 320 mg de valsartán y 25 mg de hidroclorotiazida no han sido evaluadas en estudios clínicos. El efecto antihipertensivo máximo se obtiene generalmente a las 2 - 4 semanas de tratamiento. Tratamiento sustitutivo: Sarval D puede ser sustituido por la administración de sus componentes por separado en las dosis tituladas. Sarval D puede administrarse con otros antihipertensivos. Poblaciones especiales: Pacientes geriátricos/Insuficiencia renal/insuficiencia hepática: no se requiere un ajuste de la dosis inicial en pacientes ancianos o con insuficiencia renal leve (clearance de creatinina ≥ 30 ml/min) o insuficiencia hepática leve a moderada. En pacientes con deterioro renal más severo, es decir clearance de creatinina < 30 ml/min, se prefiere el uso de diuréticos del asa, en lugar de tiazidas, por lo tanto no se recomienda administrar Sarval D. Modo de administración: Sarval D puede administrarse con o fuera de las comidas.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad a cualquiera de los componentes del producto, a diuréticos tiazídicos o a derivados de las sulfonamidas. Embarazo (ver Advertencias, Morbimortalidad fetal y neonatal). Lactancia. Anuria. Insuficiencia hepática severa, cirrosis biliar y/o colestasis. Insuficiencia renal severa (clearance de creatinina inferior a 30 ml/min). Encefalopatía hepática. Pacientes con edema angioneurótico o antecedentes del mismo. Hipopotasemia refractaria, hiponatremia, hipercalcemia e hiperuricemia sintomática.

Reacciones adversas.

La seguridad de valsartán/hidroclorotiazida ha sido evaluada en más de 1.300 individuos, cifra que incluye más de 360 pacientes hipertensos tratados durante más de 6 meses. Las reacciones adversas asociadas al tratamiento fueron por lo general leves y transitorias y no hubo relación entre estas reacciones y la edad, el sexo, la raza o el régimen de tratamiento. En estudios clínicos placebo controlados la incidencia global de reacciones adversas reportadas con valsartán fue similar a placebo. Un 3,6% de los pacientes tratados con valsartán/hidroclorotiazida y un 4,3% de los pacientes que recibieron placebo discontinuaron el tratamiento debido a eventos adversos. Las reacciones adversas más comunes asociadas con la discontinuación del tratamiento fueron: cefalea, fatiga y mareos. Los efectos adversos encontrados en estudios placebo controlados, ocurridos en al menos el 2% de los pacientes tratados con valsartán/hidroclorotiazida y que fueron más frecuentes con el tratamiento activo que con placebo fueron: mareos (9% vs. 7%), infección viral (3% vs. 1%), fatiga (5% vs. 1%), faringitis (3% vs. 1%), tos (3% vs. 0%), diarrea (3% vs. 0%). Las reacciones adversas reportadas en el grupo activo con frecuencia > 2% pero similar al grupo placebo fueron: cefalea, infección del tracto respiratorio superior, sinusitis, dolor de espalda y dolor de pecho. Se reportaron efectos ortostáticos dosis-dependientes en menos del 1% de los pacientes. Se observó un incremento de la incidencia de mareos en pacientes tratados con 160mg de valsartán/25mg de hidroclorotiazida (16%), en comparación con la reportada en pacientes tratados con 80mg de valsartán/12,5mg de hidroclorotiazida (6%). Otras reacciones adversas reportadas en > 0,2% de los pacientes tratados con la asociación, independientemente de la relación con el tratamiento, fueron: cardiovasculares: palpitaciones, síncope, taquicardia. Dermatológicas: enrojecimiento cutáneo, rash, quemadura de sol, incremento de la sudoración. Digestivas: incremento del apetito, constipación, dispepsia, flatulencia, sequedad bucal, náuseas, dolor abdominal, vómitos. Metabólicas: deshidratación, gota. Musculoesqueléticas: artralgia, calambres musculares, debilidad muscular, dolor de extremidades. Neurológicas/psiquiátricas: ansiedad, depresión, insomnio, disminución de la libido, parestesia, somnolencia. Respiratorias: broncospasmo, disnea, epistaxis. Sensoriales: tinnitus, vértigo, visión anormal. Urogenitales: disuria, impotencia, alteración del ritmo miccional, infección del tracto urinario. Otras: reacciones alérgicas, anafilaxis, astenia, edema dependiente. Experiencias poscomercialización: en estudios poscomercialización se han reportado las siguientes reacciones adversas adicionales: digestivas: enzimas hepáticas elevadas y muy raramente, hepatitis. Renales: insuficiencia renal. Dermatológicas: alopecia. Otras: hiperpotasemia. Hallazgos en los análisis de laboratorio: en estudios clínicos controlados, raramente se han asociado cambios clínicamente importantes en los parámetros de laboratorio estándar con la administración de valsartán/hidroclorotiazida. Creatinina: incrementos leves en la creatinina sérica fueron observados en 1,4% de los pacientes tratados con valsartán/hidroclorotiazida, en comparación con 1,1% de los pacientes que recibieron placebo. Electrolitos séricos: ver Precauciones, Trastornos hidroelectrolíticos. Hematológicas: disminuciones > 20% en la hemoglobina y en el hematocrito fueron observadas en 0,1% y 1,0% de los pacientes tratados con valsartán/hidroclorotiazida, respectivamente. Se reportó neutropenia en el 0,6% de los pacientes tratados con la asociación y en el 0% de los pacientes que recibieron placebo. Test de la función hepática: se han reportado elevaciones ocasionales de los valores de la función hepática.

Precauciones.

Trastornos hidroelectrolíticos: en estudios clínicos controlados con diferentes dosis de valsartán e hidroclorotiazida, la incidencia de hipopotasemia (potasio sérico < 3,5mEq/l) en los pacientes tratados con la asociación fue de 4,5% y la de hiperpotasemia (potasio sérico > 5,7mEq/l) de 0,3%. Dos pacientes (0,3%) discontinuaron el tratamiento debido a hipopotasemia. En general, el cambio promedio en la potasemia en pacientes tratados con 160mg de valsartán y 12,5mg de hidroclorotiazida fue cercano a cero, pero con dosis de 80/12,5mg y 160/25mg de valsartán e hidroclorotiazida respectivamente, se observó una ligera disminución en la potasemia. En estudios clínicos, los efectos opuestos de valsartán (80 o 160mg) e hidroclorotiazida (12,5mg) sobre la potasemia se balancearon en muchos pacientes, pero en otros dominó uno de los dos efectos. Se recomiendan determinaciones periódicas de los electrólitos séricos a intervalos apropiados a fin de detectar posibles desbalances electrolíticos. Todos los pacientes bajo tratamiento con tiazidas -y muy especialmente aquellos que presentan vómitos abundantes o que reciben fluidos parenterales- deben ser monitoreados en busca de signos clínicos de desbalance electrolítico o de fluidos (hiponatremia, alcalosis hipoclorémica, hipopotasemia). Asimismo, deben ser advertidos sobre los signos y síntomas clínicos del desequilibrio hidrosalino: sequedad bucal, sed, debilidad, letargo, somnolencia, inquietud, confusión, convulsiones, dolores o calambres musculares, fatiga muscular, hipotensión, oliguria, taquicardia y trastornos gastrointestinales tales como náuseas y vómitos. Puede desarrollarse hipopotasemia, especialmente con diuresis rápida, en el caso de cirrosis grave, después de un tratamiento prolongado con tiazidas. Un aporte oral inadecuado de electrólitos también contribuye a la hipopotasemia. Aunque la hipocloremia es generalmente leve y usualmente no requiere un tratamiento específico, excepto bajo ciertas circunstancias (enfermedad hepática o renal), puede requerirse la reposición con cloruros en el tratamiento de la alcalosis metabólica. En pacientes edematosos tratados con diuréticos tiazídicos que residen en lugares de climas cálidos puede ocurrir hiponatremia dilucional. Se recomienda restricción de líquidos y, si es necesario, la administración de sales. Las tiazidas incrementan la excreción de magnesio, lo que puede resultar en hipomagnesemia. Efectos metabólicos y endócrinos: las tiazidas pueden disminuir la excreción de calcio urinario y causar una elevación leve e intermitente del calcio sérico en ausencia de trastornos conocidos del metabolismo cálcico. Una hipercalcemia marcada puede ser evidencia de hiperparatiroidismo oculto. La tiazidas deben ser discontinuadas antes de realizar estudios sobre la función paratiroidea. Se puede producir hiperuricemia o una crisis gotosa aguda en ciertos pacientes que reciben tratamiento con tiazidas. En pacientes tratados con diuréticos tiazídicos puede ocurrir hiperglucemia, y la diabetes mellitus latente puede convertirse en manifiesta durante el tratamiento con tiazidas. En los pacientes diabéticos puede resultar necesario el ajuste posológico de la insulina o los antidiabéticos orales. Pueden presentarse aumentos de los niveles de colesterol y triglicéridos asociados con el tratamiento con diuréticos tiazídicos. Sin embargo con la dosis de hidroclorotiazida de SARVAL D no se han informado efectos o fueron mínimos. Deterioro de la función renal: en individuos susceptibles se han informado alteraciones en la función renal (incluyendo insuficiencia renal), consecuencia de la inhibición del sistema renina-angiotensina por valsartán. En pacientes cuya función renal depende de la actividad del sistema renina-angiotensina-aldosterona (por ej.: pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva severa), el tratamiento con inhibidores de la ECA y antagonistas de la angiotensina se ha asociado con oliguria y/o aumentos progresivos de la uremia y en raros casos con falla renal aguda y/o muerte. Puede anticiparse similares resultados en pacientes tratados con valsartán. En pacientes con estenosis arterial renal unilateral o bilateral tratados con inhibidores de la ECA, se ha reportado un aumento de la creatinina sérica o de la uremia. La administración de valsartán a corto plazo en 12 pacientes con estenosis unilateral de la arteria renal no indujo ningún cambio significativo en la creatininemia o uremia. Sin embargo, valsartán no ha sido usado en tratamientos prolongados en pacientes con estenosis arterial renal unilateral o bilateral, por lo cual se recomienda una vigilancia especial de estos pacientes durante el tratamiento con SARVAL D. En pacientes con insuficiencia renal, las tiazidas pueden desencadenar azoemia. Pueden desarrollarse efectos acumulativos de los componentes de SARVAL D en pacientes con función renal disminuida. Deterioro hepático: dado que valsartán se elimina principalmente en forma inalterada por vía biliar, se recomienda precaución durante el tratamiento de estos pacientes con SARVAL D. Se desaconseja el empleo de SARVAL D en pacientes con insuficiencia hepática severa (ver Dosificación). Habilidad para manejar o utilizar máquinas: al igual que con otros antihipertensivos, se recomienda precaución cuando se conducen vehículos o se operan maquinarias. Uso en pediatría: no se ha demostrado la eficacia y seguridad en niños. Embarazo: ver Advertencias: Morbimortalidad fetal y neonatal. Se recomienda verificar la ausencia de embarazo antes de iniciar el tratamiento con el producto. Lactancia: valsartán se excreta en la leche de ratas, pero se desconoce si se excreta en leche humana. La hidroclorotiazida se excreta en la leche materna. Debido a los potenciales efectos adversos en los lactantes, se deberá optar por discontinuar la lactancia o el tratamiento, teniendo en cuenta la importancia que la droga posea para la madre.

Advertencias.

Morbimortalidad fetal y neonatal: el uso de inhibidores de drogas que actúan sobre el sistema renina-angiotensina durante el segundo y tercer trimestre del embarazo se ha asociado a daño fetal y neonatal, incluyendo hipotensión, malformaciones craneales neonatales, anuria, falla renal reversible e irreversible y muerte. Estos efectos no aparecen como resultado de la exposición a la droga durante el primer trimestre del embarazo. Si la paciente queda embarazada durante el tratamiento con SARVAL D, el mismo deberá discontinuarse tan rápido como sea posible. Los niños con antecedentes de exposición in utero a antagonistas de la angiotensina II deben ser cuidadosamente vigilados ante el riesgo de aparición de hipotensión, oliguria e hiperpotasemia. Si se produce oliguria deben controlarse principalmente la tensión arterial y la perfusión renal. Puede ser necesario el empleo de exanguinotransfusión y diálisis peritoneal. El tratamiento con hidroclorotiazida durante el primer trimestre entraña el riesgo de ictericia y trombocitopenia fetal o neonatal. Hipotensión y pacientes deplecionados de volumen y/o sales: se ha observado hipotensión excesiva en 0,5% de los pacientes con hipertensión no complicada tratados con valsartán/hidroclorotiazida. Los pacientes con el sistema renina-angiotensina activados, tales como pacientes deplecionados de volumen y/o sales (ej. pacientes tratados con altas dosis de diuréticos) pueden presentar un cuadro de hipotensión sintomática. Esta condición debe corregirse antes de comenzar el tratamiento o el mismo debe comenzarse bajo cuidadosa supervisión médica. Si ocurriera hipotensión, el paciente debe ser colocado en posición supina y, si fuera necesario, administrar en forma intravenosa solución salina normal. Un cuadro de hipotensión pasajero no es una contraindicación para continuar con el tratamiento, el cual usualmente puede reanudarse sin dificultad inmediatamente después de que la presión arterial ha sido estabilizada. Lupus eritematoso sistémico: se ha informado que los diuréticos tiazídicos causan exacerbación o activación del lupus eritematoso sistémico. Reacciones de hipersensibilidad: las reacciones de hipersensibilidad a la hidroclorotiazida pueden ocurrir en pacientes con o sin antecedentes de alergia o asma bronquial. Enfermedad hepática: las tiazidas se deben usar con precaución en pacientes con deterioro de la función hepática o enfermedad hepática progresiva, pues las alteraciones aun leves del balance hidrosalino pueden precipitar el coma hepático.

Conservación.

Mantener a temperatura no superior a 30°C. Proteger de la humedad.

Presentación.

SARVAL D 80/12,5: envases con 30 comp. recubiertos ranurados. SARVAL D 160/12,5: envases con 30 comp. recubiertos ranurados. SARVAL D 160/25: envases con 30 comp. recubiertos ranurados. SARVAL D 320/25: envases con 30 comp. recubiertos ranurados. SARVAL D 320/25: envases con 30 comp. recubiertos ranurados.

Principios Activos de Sarval D

Laboratorio que produce Sarval D