LATRIGIN 25 / 50 / 100 / 200

BALIARDA

Antiepiléptico.

Composición.

LATRIGIN 25: cada comprimido dispersable ranurado contiene: lamotrigina 25mg. LATRIGIN 50: cada comprimido dispersable ranurado contiene: lamotrigina 50mg. LATRIGIN 100: cada comprimido dispersable ranurado contiene: lamotrigina 100mg. LATRIGIN 200: cada comprimido dispersable ranurado contiene: lamotrigina 200mg.

Indicaciones.

Epilepsia: Adultos y adolescentes mayores de 12 años: Tratamiento complementario o en monoterapia de crisis focales y crisis generalizadas, incluyendo crisis tónico-clónicas. Crisis asociadas al síndrome de Lennox-Gastaut: como tratamiento complementario o como DAE de inicio. Niños y adolescentes entre 2 y 12 años: Tratamiento complementario de crisis focales y crisis generalizadas, incluyendo crisis tónico-clónicas y crisis asociadas al síndrome de Lennox-Gastaut. Monoterapia de crisis de ausencia típica. Trastorno Bipolar: tratamiento de mantenimiento del Trastorno Bipolar I para retrasar la aparición de episodios afectivos (depresión, manía, hipomanía, episodios mixtos) en pacientes tratados por episodios afectivos agudos con la terapia estándar. No se recomienda el uso de lamotrigina para el tratamiento de la manía aguda, episodio depresivo de tipo bipolar o en los episodios mixtos. La eficacia de lamotrigina en el tratamiento agudo de los episodios afectivos no ha sido establecida.

Uso tradicional.

Epilepsia: Adultos y adolescentes mayores de 12 años: Tratamiento complementario o en monoterapia de crisis focales y crisis generalizadas, incluyendo crisis tónico-clónicas. Crisis asociadas al síndrome de Lennox-Gastaut: como tratamiento complementario o como DAE de inicio. Niños y adolescentes entre 2 y 12 años: Tratamiento complementario de crisis focales y crisis generalizadas, incluyendo crisis tónico-clónicas y crisis asociadas al síndrome de Lennox-Gastaut. Monoterapia de crisis de ausencia típica. Trastorno Bipolar: tratamiento de mantenimiento del Trastorno Bipolar I para retrasar la aparición de episodios afectivos (depresión, manía, hipomanía, episodios mixtos) en pacientes tratados por episodios afectivos agudos con la terapia estándar. No se recomienda el uso de lamotrigina para el tratamiento de la manía aguda, episodio depresivo de tipo bipolar o en los episodios mixtos. La eficacia de lamotrigina en el tratamiento agudo de los episodios afectivos no ha sido establecida.

Dosificación.

Esquema posológico recomendado: Epilepsia: Recomendaciones posológicas en adultos y adolescentes mayores de 12 años:

Recomendaciones posológicas en niños de 2 a 12 años:

En todos los casos la dosis inicial recomendada no deberá excederse y deberá respetarse el aumento progresivo de las dosis, debido al riesgo de erupción cutánea (Véase Advertencias). Puede tomar varias semanas o meses conseguir una dosis de mantenimiento individualizada. Puede ser necesario aumentar hasta en un 50 %, las dosis de mantenimiento en pacientes con un peso inferior a 30 kg con base en la respuesta clínica, independientemente de su edad o el DAE concomitante. Se debe controlar el peso del niño para asegurar que se mantiene la dosis terapéutica y en caso de que se produzcan cambios en el peso del paciente, la dosis debe ajustarse. Es probable que los pacientes entre 2 y 6 años requieran una dosis de mantenimiento en el límite superior de la recomendada. Niños menores de 2 años:No se dispone de información suficiente sobre la eficacia y seguridad de lamotrigina como terapia complementaria de crisis focales en niños menores de 2 años. Estrategia de discontinuación: en pacientes tratados con lamotrigina en forma concomitante con otras DAE, se deberá reevaluar todas las DAE incluidos en el régimen en caso de cambios en el control de las convulsiones, o de la aparición o empeoramiento de las reacciones adversas observadas. Si se decide discontinuar el tratamiento con lamotrigina, se recomienda una reducción progresiva de la dosis durante un lapso de hasta 2 semanas (aproximadamente un 50 % por semana) al menos que se requiera una reducción más rápida (Véase Precauciones). La discontinuación de DAE y otros fármacos inductores de enzimas puede prolongar la vida media de lamotrigina, y la discontinuación del ácido valproico acortarla. (Véase Interacciones). Trastorno Bipolar: Adultos (≥18 años): La dosis blanco de lamotrigina es 200 mg/día (100 mg/día en combinación con valproato y 400 mg/día en combinación con carbamazepina u otras drogas inductoras de enzimas). En estudios clínicos con lamotrigina como monoterapia, no se han observado beneficios adicionales con 400 mg/día en comparación con 200 mg/día. El tratamiento con lamotrigina es introducido, dependiendo de la medicación concomitante, con el siguiente régimen posológico:

Si luego de la estabilización del paciente, se discontinúa alguna de las medicaciones psicotrópicas concomitantes, la dosis de lamotrigina debe ser ajustada de acuerdo al siguiente régimen posológico:

A fin de evitar el incremento del riesgo de rash, no debe excederse la dosis inicial recomendada, ni la subsiguiente titulación de la dosis (véase Advertencias). No se dispone de experiencia clínica en el ajuste de la dosis diaria de lamotrigina después de administrar concomitantemente otros fármacos. Sin embargo, con base en los estudios de interacción realizados con otros fármacos, se pueden hacer las siguientes recomendaciones:

Los pacientes que estén bajo tratamiento con lamotrigina por más de 16 semanas deben ser periódicamente evaluados para determinar la necesidad de mantener el tratamiento. Discontinuación del tratamiento en Trastorno Bipolar: en ensayos clínicos controlados, no hubo incremento en la incidencia, tipo o severidad de las reacciones adversas luego de la discontinuación abrupta de lamotrigina. Se observaron dos casos de convulsiones en intervalos cortos después de la discontinuación abrupta. Durante la discontinuación se deberá realizar una reducción escalonada y prudente de la dosis durante al menos 2 semanas (aproximadamente 50 % por semana), a menos que por razones de intolerancia se requiera una discontinuación más rápida. Niños y adolescentes menores de 18 años: No se recomienda el uso en trastorno bipolar debido a la falta de datos de seguridad y eficacia. Ancianos: La información sobre el uso de lamotrigina es limitada. No hay evidencias que sugieran que la respuesta difiere de la de la población joven. Sin embargo, se recomienda administrar con precaución en este grupo etario. Insuficiencia renal: Las dosis iniciales de lamotrigina deben basarse en la medicación concomitante del paciente según se describe anteriormente; reducciones en las dosis de mantenimiento pueden ser efectivas en pacientes con insuficiencia renal significativa. Pocos pacientes con insuficiencia renal severa han sido evaluados durante el tratamiento crónico con lamotrigina. Debido a la inadecuada experiencia en esta población lamotrigina debe ser usada con precaución en estos pacientes. Insuficiencia hepática: La experiencia en pacientes con insuficiencia hepática es limitada. En base a los estudios de farmacología clínica en 24 pacientes con insuficiencia hepática moderada a severa, se pueden seguir las recomendaciones generales. La dosis inicial, de titulación y de mantenimiento debe reducirse generalmente un 25 % en pacientes con insuficiencia hepática moderada y severa sin ascitis y un 50 % en pacientes con insuficiencia hepática severa con ascitis. La titulación de la dosis y la dosis de mantenimiento deben ajustarse de acuerdo con la respuesta clínica. Mujeres en tratamiento con anticonceptivos hormonales: Al inicio del tratamiento con anticonceptivos hormonales en pacientes que ya estén tomando la dosis de mantenimiento de lamotrigina y NO estén tomando inductores de la glucuronidación de lamotrigina (ver Interacciones), se recomienda incrementar la dosis de lamotrigina de 50 a 100 mg/día cada semana, dependiendo de la respuesta clínica individual. No se debe superar este incremento de dosis, salvo que la respuesta clínica justifique la utilización de incrementos mayores. Se recomienda como terapia anticonceptiva de primera línea, la utilización de anticonceptivos sin una semana de intervalo libre de toma del anticonceptivo (por ejemplo, uso de anticonceptivos hormonales administrados de forma continua o el uso de métodos no hormonales). Uso con atazanavir/ritonavir o lopinavir/ritonavir: Cuando se añade lamotrigina a atazanavir/ritonavir o lopinavir/ritonavir, no debería ser necesario realizar ajustes en la escalada de dosis recomendada de lamotrigina. En pacientes que están tomando dosis de mantenimiento de lamotrigina y que no estén tomando inductores de la glucuronidación, puede ser necesario un incremento en la dosis de lamotrigina si se añade atazanavir/ritonavir o lopinavir/ritonavir o una disminución de aquella, si se suspende el tratamiento con estos fármacos. Modo de administración:Los comprimidos pueden tragarse enteros, masticarse o dispersarse en agua o jugo de fruta diluido. Si los comprimidos son masticados, beber una pequeña cantidad de líquido para ayudar a su deglución. Para dispersar el comprimido, colocarlo en un pequeño volumen de agua o jugo de fruta diluido (al menos suficiente para cubrir el comprimido entero) en un vaso o cuchara. Luego de aproximadamente 1 minuto, cuando los comprimidos están completamente disgregados, agitar y consumir la totalidad del líquido inmediatamente.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad a cualquiera de los componentes del producto.

Reacciones adversas.

En asociación al tratamiento con lamotrigina se han reportado casos de rash severos que requirieron hospitalización y discontinuación del tratamiento, incluyendo síndrome Stevens-Johnson y necrólisis tóxica epidérmica, que en raros casos fueron fatales. (Véase Advertencias). Reacciones adversas más comunes detectadas en los estudios clínicos: Tratamiento coadyuvante en adultos: Las experiencias adversas más comúnmente observadas (5 %) en asociación con el uso de lamotrigina en combinación con otros DAES, con una frecuencia superior a las de los pacientes tratados con placebo, fueron: mareo, ataxia, somnolencia, cefalea, diplopía, visión borrosa, náuseas, vómitos y rash cutáneo. Los mareos, diplopía, ataxia y visión borrosa ocurrieron con mayor frecuencia en pacientes que recibieron concomitantemente carbamazepina, que en aquellos que recibieron otros DAES con lamotrigina. Se ha observado una mayor incidencia de rash cutáneo, incluyendo rash severo, en pacientes que recibieron valproato concomitantemente con lamotrigina que en aquellos que no lo recibieron. Alrededor del 11 % de 3378 pacientes que recibieron lamotrigina en pruebas clínicas antes de su lanzamiento, suspendieron el tratamiento por una experiencia adversa. Los eventos adversos comúnmente asociados con la suspensión fueron: rash 3 %; mareos 2,8 % y cefaleas 2,5 %. La suspensión de lamotrigina por mareos, ataxia, diplopia, visión borrosa, náuseas y vómitos fue dependiente de la dosis. Monoterapia en adultos con epilepsia: las reacciones adversas más comúnmente observadas (≥5 %) en estudios controlados en adultos durante la fase de monoterapia y con mayor incidencia que en el grupo control fueron: vómitos, trastornos de coordinación, dispepsia, náuseas, mareos, rinitis, ansiedad, insomnio, infección, dolor, disminución de peso, dolor de pecho, y dismenorrea. Las más comúnmente observadas (≥5 %) durante el período de conversión a monoterapia fueron: mareos, cefaleas, náuseas, astenia, anormalidades en la coordinación, vómitos, rash, somnolencia, diplopía, ataxia, temblor, visión borrosa, insomnio, nistagmus, diarrea, linfadenopatía, prurito, sinusitis. Aproximadamente 10 % de 420 pacientes adultos tratados con lamotrigina como monoterapia en estudios clínicos premarketing discontinuó el tratamiento debido a reacciones adversas. Las reacciones adversas más comúnmente asociadas con la discontinuación fueron rash (4,5 %), cefalea (3,1 %), y astenia (2,4 %). Tratamiento coadyuvante en pacientes pediátricos con síndrome de Lennox-Gastaut: las reacciones más comúnmente observadas (5 %) y con mayor incidencia que en el grupo control fueron: infección, rash, vómitos, bronquitis, injuria accidental, fiebre, somnolencia, mareos, diarrea, dolor abdominal, náuseas, ataxia, temblor, astenia, diplopía y síndrome gripal. En 339 pacientes de 2-16 años, 4,2 % de los pacientes tratados con lamotrigina y 2,9 % de los pacientes que recibieron placebo discontinuaron el tratamiento debido a reacciones adversas. Las reacciones adversas más comúnmente observadas que llevaron a la discontinuación fueron rash para los pacientes tratados con lamotrigina. Aproximadamente el 11,5 % de 1081 pacientes pediátricos con edades entre 2 a 16 años tratados con lamotrigina como adyuvante en estudios clínicos premarketing discontinuaron el tratamiento debido a reacciones adversas. Las reacciones adversas más comúnmente observadas que llevaron a la discontinuación fueron rash (4,4 %), reacción agravada (1,7 %), y ataxia (0,6 %). Incidencias en estudios clínicos controlados en pacientes con epilepsia: Incidencia en estudios clínicos en pacientes adultos con epilepsia tratados con lamotrigina como adyuvante: A continuación se describen las reacciones adversas emergentes de estudios clínicos controlados en pacientes adultos con epilepsia tratados con lamotrigina como adyuvante, observadas con frecuencia ≥2 % y superior a placebo: Gastrointestinales: náuseas, vómitos, diarrea, dispepsia, constipación, trastorno dental, anorexia. Musculoesqueléticos: artralgia. Nerviosos: mareos, ataxia, somnolencia, incoordinación, insomnio, temblor, depresión, ansiedad, convulsiones, irritabilidad, trastorno del habla, trastorno de la concentración. Respiratorios: rinitis, faringitis, incremento de la tos. Dermatológicos: rash, prurito. Sensoriales: diplopía, visión borrosa, anormalidades de la visión. Urogenitales: dismenorrea, vaginitis, amenorrea. Otros: cefalea, síndrome símil gripal, fiebre, dolor abdominal, dolor de cuello, reacción agravada (exacerbación de las convulsiones). En un estudio paralelo, randomizado, comparando placebo y 300-500 mg de lamotrigina/día, algunas de las reacciones adversas relacionadas con la droga fueron dosis-relacionadas. Estas incluyen: ataxia, visión borrosa, diplopía, mareos, náuseas, vómitos. El perfil general de reacciones adversas de lamotrigina fue similar entre hombres y mujeres, e independiente de la edad. Sólo en el caso de los reportes de mareos, la diferencia entre hombres y mujeres fue superior al 10 % (16,5 %). Hubo una pequeña diferencia entre mujeres y hombres en la incidencia de discontinuación del tratamiento debido a reacciones adversas. Incidencia en estudios clínicos en pacientes con convulsiones parciales tratados con lamotrigina como monoterapia: a continuación se describen las reacciones adversas emergentes de estudios clínicos controlados en pacientes adultos con crisis convulsivas parciales tratados con lamotrigina como monoterapia luego de la discontinuación del tratamiento concomitante con carbamazepina o fenitoína, observadas con frecuencia ≥5 % y superior al grupo control tratado con valproato: Gastrointestinales: vómitos, dispepsia, náuseas. Metabólicos y nutricionales: disminución del peso. Nerviosos: anormalidades de la coordinación, mareos, ansiedad, insomnio. Respiratorios: rinitis. Urogenitales: dismenorrea. Otros: dolor, infección, dolor de pecho. Las reacciones adversas que ocurrieron con una frecuencia del 2-5 % y superior a placebo en pacientes tratados con lamotrigina, incluyen: Gastroinestinales: anorexia, sequedad bucal, hemorragia rectal, úlcera péptica. Metabólicos y nutricionales: edema periférico. Nerviosos: amnesia, ataxia, depresión, hiperestesia, incremento de la libido, disminución o incremento de los reflejos, nistagmus, irritabilidad, ideación suicida. Respiratorios: epistaxis, bronquitis, disnea. Dermatológicos: dermatitis por contacto, sequedad de la piel, sudoración. Sensoriales: anormalidades de la visión. Otros: astenia, fiebre. Incidencia en estudios clínicos controlados en pacientes pediátricos con epilepsia: Las reacciones adversas que ocurrieron con una frecuencia ≥2 % y superior a placebo, incluyen: Cardiovasculares: hemorragia. Gastrointestinales: vómitos, diarrea, náuseas, constipación, dispepsia. Hemáticos y linfáticos: linfadenopatía. Metabólicos y nutricionales: edema. Nerviosos: somnolencia, mareos, ataxia, temblor, labilidad emocional, andar anormal, trastorno del pensamiento, convulsiones, nerviosismo, vértigo. Respiratorios: faringitis, bronquitis, incremento de la tos, sinusitis, broncoespasmo. Dermatológicos: rash, eczema, prurito. Sensoriales: diplopía, visión borrosa, trastorno auditivo, anormalidades de la visión. Urogenitales: infección del tracto urinario. Otros: infección, fiebre, injuria accidental, dolor abdominal, astenia, síndrome gripal, dolor, edema facial, fotosensibilidad. Trastorno bipolar: las reacciones adversas más comúnmente observadas (≥5 %) en asociación con el uso de lamotrigina como monoterapia (100 a 400 mg/día) en dos estudios clínicos placebo -controlados de 18 meses de duración y cuya incidencia fue superior a placebo, incluyen: Gastrointestinales: náuseas, constipación, vómitos. Nerviosismo: insomnio, somnolencia, xerostomía. Respiratorios: rinitis, exacerbación de la tos, faringitis. Dermatológicos: rash. Otros: dolor de espalda, fatiga, dolor abdominal. Estas reacciones adversas fueron usualmente de intensidad leve a moderada. Las reacciones adversas que se reportaron con una incidencia ≥5 % y más frecuentemente durante la fase de titulación de la dosis en estos estudios clínicos en pacientes tratados concomitantemente con otras drogas, en comparación con la monoterapia fueron: cefalea (25 %), rash (11 %), mareos (10 %), diarrea (8 %), anormalidades del sueño (6 %), y prurito (6 %). Durante la monoterapia, el 13 % de los pacientes tratados con lamotrigina (100 - 400 mg/día), el 16 % de los que recibieron placebo, y el 23 % de los tratados con litio discontinuaron el tratamiento debido a reacciones adversas. Las reacciones adversas que más comúnmente llevaron a la discontinuación del tratamiento fueron rash (3 %), manía/hipomanía/trastornos mixtos del humor (2 %). Aproximadamente 16 % de los pacientes tratados con 50 a 500 mg/día de lamotrigina por trastorno bipolar en estudios premarketing discontinuaron el tratamiento debido a reacciones adversas, más comúnmente debido a rash (5 %) y manía/hipomanía/trastornos mixtos del humor (2 %). El perfil general de reacciones adversas fue similar entre mujeres y hombres, ancianos y no ancianos. Otras reacciones adversas que ocurrieron con una frecuencia ≥5 % pero igual o más frecuentemente en el grupo placebo incluyen: mareos, manía, cefalea, infección, influenza, dolor, injuria accidental, diarrea, dispepsia. A continuación se describen las reacciones adversas observadas con una frecuencia del 1 - 5 % y superior a placebo: Cardiovasculares: migraña. Gastrointestinales: flatulencia. Metabólicos y nutricionales: aumento de peso, edema. Musculoesqueléticos: artralgia, mialgia. Nerviosos: amnesia, depresión, agitación, labilidad emocional, dispraxia, trastornos del pensamiento, anormalidades del sueño, hipostesia. Respiratorios: sinusitis. Urogenitales: frecuencia urinaria. Otros: fiebre, dolor de cuello. Reacciones adversas observadas luego de la discontinuación abrupta: en dos estudios clínicos no se observó un incremento de la incidencia, severidad o tipo de reacciones adversas en pacientes con trastorno bipolar luego de la discontinuación abrupta del tratamiento con lamotrigina. En estudios clínicos en pacientes con trastorno bipolar, 2 pacientes experimentaron convulsiones tempranamente luego de la discontinuación del tratamiento con lamotrigina. Manía/hipomanía/trastornos mixtos del humor: durante estudios clínicos placebo controlados en pacientes con Trastorno Bipolar I, los cuales pasaron del tratamiento con otras medicaciones psicotrópicas a la monoterapia con lamotrigina (100-400 mg/día) y continuaron el tratamiento durante 18 meses, la incidencia de manía/hipomanía/trastornos mixtos del humor fue del 5 % para los pacientes tratados con lamotrigina, 4 % para los tratados con litio y 7 % para los que recibieron placebo. Reacciones adversas post-comercialización: durante el uso no controlado a nivel mundial, además de las reacciones adversas reportadas durante los estudios clínicos, se han informado las siguientes (sin poderse establecer fehacientemente la relación causal con lamotrigina). Hematológicos y linfáticos: agranulocitosis, anemia, linfadenopatía no asociada con desorden de hipersensibilidad. Gastrointestinales: esofagitis. Hepatobiliares y pancreáticos: pancreatitis. Inmunológicos: reacción símil lupus, vasculitis. Tracto respiratorio inferior: apnea. Musculoesqueléticos: se reportó rabdomiolisis en pacientes con antecedentes de reacciones de hipersensibilidad. Neurológicos: agresión, exacerbación de los síntomas parkinsonianos en pacientes con enfermedad de Parkinson preexistente, tics. Otros: inmunosupresión progresiva.

Precauciones.

Muerte súbita e inexplicable en epilepsia: durante el desarrollo premarketing de lamotrigina se han reportado 20 muertes repentinas e inexplicables entre una cohorte de 4700 pacientes con epilepsia (5747 pacientes-años de exposición). Algunas de estas podrían representar muertes relacionadas con convulsiones que no fueron observadas (por ej. por transcurrir durante la noche). Esto representa una incidencia de 0,0035 muertes por año. Aunque esta incidencia excede la de la población sana ajustada por edad en un año, la misma se encuentra dentro del rango estimado para la incidencia de muerte súbita e inexplicable en pacientes con epilepsia no tratados con lamotrigina. Existe una similitud entre las incidencias de muerte súbita e inexplicable en pacientes tratados con lamotrigina y aquellos tratados con otras drogas anticonvulsivantes que participaron de estudios clínicos en poblaciones similares, en aproximadamente el mismo tiempo. Considerando que estas drogas no están químicamente emparentadas con lamotrigina, ello sugiere que la alta incidencia de muerte súbita e inexplicable refleja la incidencia en la población epiléptica y no el efecto de la droga. Agregado de lamotrigina a un régimen multidosis con valproato: dado que el ácido valproico reduce el clearance de lamotrigina, la adición de lamotrigina al tratamiento con ácido valproico requiere una reducción de la dosis de este último a menos de la mitad. Ligadura a tejidos oculares y otros que contengan melanina: dado que la lamotrigina se une a la melanina, puede acumularse en tejidos ricos en este pigmento. Por lo tanto existe el riesgo de una potencial toxicidad en estos tejidos en tratamientos prolongados. A pesar de que no hay recomendaciones específicas para el control oftalmológico periódico debe tenerse en cuenta la posibilidad de efectos a largo plazo. Se desconoce la capacidad de los tests oftalmológicos disponibles para detectar potenciales consecuencias adversas, si existen, de la unión de lamotrigina a melanina. Uso concomitante con anticonceptivos orales: algunos anticonceptivos orales que contienen estrógeno disminuyen las concentraciones séricas de lamotrigina (véase Interacciones). En los pacientes que inicien o interrumpan la administración de anticonceptivos orales mientras estén bajo tratamiento con lamotrigina, puede ser necesario un ajuste de dosis. Exámenes de laboratorio: Falsos positivos en resultados de test de drogas: se ha reportado que lamotrigina interfiere con algunos test rápidos de orina, lo que puede resultar en lecturas de falsos positivos, particularmente para fenciclidina. Se debe usar un método analítico más específico para confirmar un resultado positivo. La lamotrigina es un débil inhibidor de la dihidrofolato-reductasa, por lo que se puede esperar una interferencia con el metabolismo del folato luego de un tratamiento a largo plazo. Sin embargo, en tratamientos de hasta un año, no se ha constatado una modificación significativa de la concentración de hemoglobina, del volumen eritrocitario promedio, o de la concentración de folato sérico o eritrocitario. En un estudio, la concentración de folato eritrocitario no presentó ninguna modificación en el control efectuado al cabo de 5 años de tratamiento. Empleo geriátrico: los estudios clínicos con lamotrigina no incluyen hasta el presente un número suficiente de pacientes mayores de 65 años para determinar si ellos responden de manera diferentes a los jóvenes. En general, la selección de la dosis en pacientes ancianos debe realizarse con precaución, comenzando comúnmente con la menor dosis del rango, debido que en esta población se presenta con mayor frecuencia una disminución de la función hepática, renal o cardíaca así como enfermedades concomitantes o tratamientos con otras drogas. Embarazo: Lamotrigina disminuye la concentración fetal de folato en ratas, un efecto que se conoce se halla asociado con teratogénesis en animales y humanos. No hay estudios adecuados y bien controlados en mujeres embarazadas. Se han documentado los resultados de los datos post-comercialización de varios registros prospectivos de embarazo en más de 2.000 mujeres expuestas a monoterapia con lamotrigina durante el primer trimestre del embarazo. En general, estos datos no sugieren un aumento sustancial en el riesgo de malformaciones congénitas graves, aunque los datos siguen siendo limitados para excluir un aumento moderado en el riesgo de hendidura oral. Estudios con lamotrigina de toxicología reproductiva, en animales que recibieron dosis que superaron las dosis terapéuticas en humanos, no demostraron efectos teratogénicos. Dado que los estudios de reproducción en animales no siempre predicen la respuesta humana, esta droga deberá ser usada durante el embarazo sólo si el beneficio potencial justifica el riesgo potencial para el feto. Los cambios fisiológicos que tienen lugar durante el embarazo pueden afectar las concentraciones de lamotrigina y/o el efecto terapéutico. Se ha reportado disminución en la concentración de lamotrigina durante el embarazo y recuperación de los niveles normales luego del parto. Puede ser necesario ajustar la dosis para mantener la respuesta clínica. Lactancia: los resultados de estudios preliminares revelan que lamotrigina se excreta en la leche materna presentan una concentración de hasta el 50% de la concentración sérica materna. Se han reportando apnea, somnolencia, y pobre succión en los bebés que han sido alimentados con leche de madres bajo tratamiento con lamotrigina; se desconoce si estos eventos fueron causados por lamotrigina. Debe valorarse el beneficio potencial de la lactancia materna frente al riesgo de efectos adversos para el recién nacido. Si el médico lo considera necesario, suspenderá la lactancia. Empleo pediátrico: lamotrigina está indicada como tratamiento adyuvante para convulsiones parciales en pacientes de más de 2 años y para convulsiones generalizadas del síndrome de Lennox-Gastaut. No se ha establecido la seguridad y eficacia para otros usos en pacientes con epilepsia menores de 16 años. La información acerca del empleo de lamotrigina en el niño de menos de 2 años de edad resulta insuficiente, el producto no debe ser administrado en este grupo etario. No se ha establecido la seguridad y eficacia en pacientes menores de 18 años con trastorno bipolar. No se dispone de datos del efecto de lamotrigina sobre el crecimiento, maduración sexual y cognitiva, desarrollo emocional y del comportamiento en niños. Interacciones medicamentosas: Los estudios de interacción se han realizado sólo en adultos. Se ha comprobado que las enzimas responsables del metabolismo de lamotrigina son las UDP-glucuronil transferasas. A continuación se presentan los efectos de otros fármacos sobre la glucuronidación de lamotrigina.

Interacciones con fármacos antiepilépticos: Valproato: inhibe la glucuronidación de lamotrigina, reduciendo su metabolismo y, por ende, aumenta casi al doble el valor medio de su semivida. Fenitoína, carbamazepina, fenobarbital y primidona: inducen las enzimas responsables del metabolismo hepático de fármacos, inducen la glucuronidación de lamotrigina y aumentan su metabolismo. Se han notificado efectos adversos que afectan al sistema nervioso central como mareo, ataxia, diplopía, visión borrosa y náuseas, en pacientes en tratamiento con lamotrigina a los que se les administró carbamazepina. Estos efectos normalmente desaparecen cuando se reduce la dosis de carbamazepina. Oxcarbazepina: la adición de oxcarbazepina a lamotrigina y viceversa no mostró cambios significativos en los niveles de los dos fármacos. Datos clínicos limitados sugieren una alta incidencia de dolor de cabeza, mareos, náuseas y somnolencia con la coadministración de oxcarbazepina y lamotrigina en comparación con los fármacos administrados individualmente. Felbamato: en un estudio realizado con voluntarios sanos, la coadministración de felbamato junto con lamotrigina no produjo efectos clínicamente relevantes en la farmacocinética de lamotrigina. Gabapentina: sobre la base de un análisis retrospectivo de los niveles plasmáticos de lamotrigina en pacientes que recibieron lamotrigina con y sin gabapentina, la administración concomitante de gabapentina no parece que modifique el aclaramiento aparente de lamotrigina. Leviracetam: la determinación de las concentraciones séricas de ambos fármacos durante los ensayos clínicos controlados con placebo indica que lamotrigina no influye en la farmacocinética de levetiracetam ni viceversa. Pregabalina: en estado de equilibrio las concentraciones plasmáticas de lamotrigina no se vieron afectadas con la administración concomitante de pregabalina. No existen interacciones farmacocinéticas entre lamotrigina y pregabalina. Topiramato: topiramato no modifica las concentraciones plasmáticas de lamotrigina. La administración de lamotrigina dio lugar a un aumento de la concentración de topiramato del 15%. Zonisamida: en un estudio en pacientes con epilepsia, se administró conjuntamente zonisamida y lamotrigina durante 35 días, sin efectos significativos en la farmacocinética de lamotrigina. Interacciones con psicofármacos: Litio: en voluntarios sanos (n=20), la farmacocinética de litio no se modificó por la coadministración de 100 mg/día de lamotrigina durante 6 días. Bupropión: la farmacocinética de una dosis única de 100 mg de lamotrigina en 12 voluntarios sanos no se modificó por la coadministración de bupropión en dosis de 300 mg/día comenzando 11 días antes de la dosis de lamotrigina. Olanzapina: el ABC y Cmáx de lamotrigina se redujo en promedio un 24 % y 20 %, respectivamente, luego de la adición de olanzapina (15 mg una vez al día) al tratamiento con lamotrigina monodroga (200 mg una vez al día) en voluntarios sanos. No es esperable que esta reducción en la concentración plasmática de lamotrigina sea clínicamente relevante. Risperidona: la administración de dosis orales múltiples de 400 mg al día de lamotrigina no tuvo ningún efecto clínicamente significativo en la farmacocinética de risperidona administrada en una única dosis de 2 mg a 14 voluntarios adultos sanos. Tras la administración conjunta de 2 mg de risperidona con lamotrigina, 12 de los 14 voluntarios notificaron somnolencia en comparación con 1 de cada 20 cuando se administró sólo risperidona, y no se notificó ningún caso cuando se administró solo lamotrigina. Aripiprazol: en un estudio de 18 pacientes adultos con trastorno bipolar I, que recibieron un régimen establecido de lamotrigina (100-400 mg/día), se aumentaron las dosis de aripiprazol desde 10 mg/día hasta los 30 mg/día durante un período de 7 días y se continuó una vez al día durante 7 días más. Se observó una disminución media en la Cmáx y en el AUC de lamotrigina de aproximadamente un 10%. No se espera que un efecto de esta magnitud tenga consecuencias clínicas. Otros psicotrópicos agregados a lamotrigina: estudios in vitro indican que la formación del principal metabolito de lamotrigina, el 2-N-glucurónido, se vio mínimamente inhibida por la incubación conjunta con amitriptilina, bupropión, clonazepam, haloperidol o lorazepam. Los resultados de las pruebas in vitro también sugieren que el metabolismo de lamotrigina es poco probable que se vea inhibido por clozapina, fluoxetina, fenelzina, risperidona, sertralina o trazodona. Interacciones con otros fármacos: Lopinavir/Ritonavir: en un estudio realizado con voluntarios sanos, lopinavir/ritonavir redujo a la mitad la concentración plasmática de lamotrigina, probablemente por inducción de la glucuronidación. Atazanavir/Ritonavir: en un estudio realizado en voluntarios sanos, la administración de atazanavir/ritonavir (300 mg/100 mg) durante 9 días redujo el ABC y la Cmáx de lamotrigina en plasma (dosis única de 100 mg) una media de un 32% y un 6%, respectivamente. Rifampicina: en un estudio en 10 voluntarios hombres, rifampicina (600 mg/día durante 5 días) incrementó significativamente (aproximadamente 2 veces), el clearance aparente de una dosis única de 25 mg de lamotrigina (el ABC disminuyó aproximadamente 40 %). Interacciones con inhibidores de folato: lamotrigina es un inhibidor de la dihidrofolato reductasa. Debe tenerse en cuenta esta acción cuando se indiquen otras medicaciones que inhiben el metabolismo del folato. Fármacos que se excretan por vía renal y que son substratos de TCO 2: Los datos de una evaluación in vitro demuestran que lamotrigina, pero no su metabolito 2-N-glucurónido, es un inhibidor del transportador orgánico 2 (TCO 2) a concentraciones con potencial relevancia clínica. La co-administración de lamotrigina con medicamentos que se excretan por vía renal y que son substratos de TCO 2 (por ejemplo, metformina, gabapentina y vareniclina), puede dar lugar a un aumento de los niveles plasmáticos de estos medicamentos. Aunque la significancia clínica de esto no ha sido definida claramente, se debe tener en cuenta en pacientes a los que se co-administren estos medicamentos. Interacciones con anticonceptivos orales: Efecto de los anticonceptivos orales sobre lamotrigina: en un estudio en 16 voluntarias, una preparación anticonceptiva oral conteniendo 30 mcg de etinilestradiol y 150 mcg de levonorgestrel incrementó el clearance aparente de lamotrigina (300 mg/día) aproximadamente 2 veces, con una disminución promedio del ABC del 52 % y de la Cmáx del 39 %. En este estudio, la concentración plasmática valle de lamotrigina se incrementó gradualmente y fue aproximadamente 2 veces superior en promedio al finalizar la semana del tratamiento inactivo, en comparación con la concentración valle de lamotrigina al finalizar la semana de ciclo hormonal activo. Incrementos pasajeros graduales en los niveles de lamotrigina ocurrirán durante la semana de tratamiento hormonal inactivo en mujeres no tratadas al mismo tiempo con drogas que incrementen el clearance de lamotrigina (carbamazepina, fenitoína, fenobarbital, primidona, o rifampicina). El incremento en los niveles de lamotrigina serán mayores si la dosis de lamotrigina se incrementa en los días anteriores o durante la semana libre de tratamiento hormonal. Efecto de lamotrigina sobre los anticonceptivos orales: la coadministración de lamotrigina (300 mg/día) no afectó la farmacocinética del componente etinilestradiol en un anticonceptivo oral conteniendo 30 mcg de etinilestradiol y 150 mcg de levonorgestrel. Se verificó una disminución promedio en el ABC y la Cmáx del componente levonorgestrel del 19 % y 12 %, respectivamente. La medición de la progesterona sérica indicó que no hubo evidencia hormonal de ovulación en ninguna de las 16 voluntarias, aunque la medición de la concentración plasmática de FSH, LH y estradiol indicó alguna pérdida de la supresión del eje hipotálamo-pituitaria-ovario. El efecto de dosis de lamotrigina distintas a 300 mg/día no ha sido estudiado. El significado clínico de estos cambios hormonales sobre la actividad ovulatoria es desconocido. Sin embargo, la posibilidad de una disminución en la eficacia anticonceptiva en algunos pacientes no puede ser excluida. En consecuencia, las pacientes deberán ser instruidas de reportar inmediatamente cualquier cambio en su patrón menstrual (ej. hemorragia intermenstrual). Interacciones con otros anticonceptivos hormonales o tratamiento hormonal de reemplazo: el efecto de otras preparaciones anticonceptivas hormonales o de tratamientos hormonales de reemplazo en la farmacocinética de lamotrigina no ha sido evaluado, aunque el efecto puede ser similar al observado con preparaciones anticonceptivas orales. En consecuencia, como en el caso de los anticonceptivos orales, un ajuste en la dosis puede ser necesario.

Advertencias.

Rash serio: En asociación con el uso de lamotrigina se han reportado casos de rash serio que requirieron hospitalización y discontinuación del tratamiento. La incidencia de estos casos de rash, los cuales incluyen síndrome de Stevens-Johnson, en pacientes pediátricos (edad 2 a 17 años) tratados con lamotrigina como terapia adyuvante es aproximadamente 0,3% a 0,8 % y de 0,08% a 0,3 % en adultos. En estudios clínicos en trastorno bipolar y otros trastornos del humor, la incidencia de rash serio fue 0,08 % en adultos tratados con lamotrigina como monoterapia y 0,13 % en adultos tratados con lamotrigina como tratamiento adyuvante. En una cohorte de 1983 pacientes pediátricos tratados con lamotrigina como tratamiento adyuvante en los que se les realizó un seguimiento prospectivo, hubo un reporte de rash relacionado con muerte. En la experiencia postmarketing, se reportaron raros casos de necrólisis epidérmica tóxica y/o rash relacionado con muerte en adultos y pacientes pediátricos, pero los casos son muy pocos como para permitir una estimación precisa de la incidencia. La incidencia de rash serio es mayor en pacientes pediátricos que en adultos. Además de la edad, aún no se conocen otros factores que permitan predecir el riesgo de ocurrencia o la severidad de rash asociado a lamotrigina. Se sugiere, aunque aún no se ha probado, que el riesgo de rash puede también incrementarse por: 1) la coadministración de lamotrigina con valproato (incluido ácido valproico y divalproato sódico), 2) exceder la dosis inicial recomendada de lamotrigina, 3) exceder la dosis recomendada durante la titulación del tratamiento. Sin embargo, se han informado casos en ausencia de estos factores. Casi todos los casos de rash severos, asociados con lamotrigina, h

an ocurrido dentro de las 2-8 semanas de iniciado el tratamiento. Sin embargo, se han reportado casos aislados luego del tratamiento prolongado (ej. 6 meses). En consecuencia, la duración del tratamiento no puede considerarse predictiva del potencial riesgo anunciado por la primera aparición de rash. Si bien durante el tratamiento con lamotrigina puede presentarse rash de naturaleza benigna, debido a que no es posible predecir la gravedad o peligrosidad de los mismos, el fármaco deberá suspenderse ante el primer signo de rash, a menos que la aparición de éste, claramente no esté relacionada con lamotrigina. La discontinuación del tratamiento puede no prevenir las secuelas que aparecieran a consecuencia del mismo y/o las complicaciones que podrían poner en compromiso la vida. El riesgo de rash puede aumentar cuando se excede la dosis inicial recomendada y/o la tasa de aumento de la dosis de lamotrigina y en pacientes con antecedentes de alergia o rash a otras DAE. No se recomienda el reinicio de lamotrigina en pacientes que interrumpieron el tratamiento debido a rash cutáneo asociado con tratamiento previo con lamotrigina, a menos que los beneficios potenciales superen los riesgos. Población pediátrica: la incidencia de rash severo asociado con hospitalización y discontinuación de lamotrigina en una cohorte de 1983 pacientes pediátricos epilépticos tratados con terapia conjunta a los que se les realizó un seguimiento prospectivo, fue de 0,8 %. Se produjo una muerta relacionada con rash en esta cohorte. Asimismo, hubo raros casos de necrólisis tóxica epidérmica con o sin secuelas permanentes y/o muerte, durante la experiencia postmarketing. Hay evidencia de que la inclusión de valproato en un régimen multidrogas incrementa el riesgo de rash serio y con riesgo potencial para la vida en pacientes pediátricos. En pacientes tratados con valproato concomitantemente 1,2 % experimentaron rash serio comparado con 0,6 % pacientes no tratados con valproato. Población adulta: en estudios premarketing se reportó rash serio asociado con hospitalización y discontinuación del tratamiento en 0,3 % de los adultos con epilepsia tratados con lamotrigina. En estudios clínicos en pacientes adultos con trastorno bipolar y otros trastornos del humor, la incidencia de rash serio fue 0,08 % en el grupo tratado con monoterapia inicial, y de 0,13 % en pacientes que recibieron lamotrigina como tratamiento adyuvante. No ocurrieron muertes en este grupo. Sin embargo, en la experiencia postmarketing se han reportado raros casos de muerte relacionada con rash, pero son muy pocos como para permitir una estimación precisa de la incidencia. Entre los rash que llevaron a la hospitalización se encuentran el síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica, angioedema, y rash asociado con un número variable de las siguientes manifestaciones sistémicas: fiebre, linfadenopatía, hinchazón facial, anormalidades hematológicas y hepáticas. También existe evidencia de que la inclusión de valproato en un régimen multidrogas incrementa el riesgo de rash serio y con riesgo potencial para la vida en pacientes adultos. Específicamente en ensayos clínicos un 1% de los pacientes a quienes se les administró lamotrigina y valproato fueron hospitalizados por rash; por el contrario, 0.16% de los pacientes a quienes se les administró lamotrigina en ausencia de valproato fueron hospitalizados. Reacciones de hipersensibilidad y falla multiorgánica: se han informado reacciones de hipersensibilidad también conocidas como síndrome de DRESS (Reacciones a drogas con eosinofilia y síntomas sistémicos), algunas fatales o con riesgo para la vida. Típicamente el síndrome de DRESS, aunque no exclusivamente, se presenta con fiebre, rash y/o linfadenopatía, en asociación con nefritis, anormalidades hematológicas, entre otros. Muertes asociadas con falla multiorgánica aguda y varios grados de falla hepática han sido reportados en ensayos clínicos en pacientes pediátricos y adultos. Casos raros de muerte por falla multiorgánica se han reportado durante la comercialización. Falla hepática aislada sin rash o compromiso de otros órganos ha sido reportada con lamotrigina. Es importante destacar que las manifestaciones tempranas de hipersensibilidad (ej. fiebre, linfadenopatía) pueden presentarse aún sin asociación con rash. En caso de aparición de alguno de estos signos o síntomas, el paciente debe ser evaluado inmediatamente y el tratamiento con lamotrigina debe ser discontinuado si no puede establecerse una etiología alternativa. Discrasias sanguíneas: se han reportado casos de discrasias sanguíneas que pueden o no estar asociadas con hipersensibilidad multiorgánica (DRESS). Estos reportes incluyen neutropenia, leucopenia, anemia, trombocitopenia, pancitopenia y raramente anemia aplásica o aplasia pura de células rojas. Meningitis aséptica: La terapia con lamotrigina incrementa el riesgo de desarrollar meningitis aséptica. Se han reportado casos en niños y adultos bajo tratamiento con lamotrigina para diferentes indicaciones. Los síntomas han incluido dolor de cabeza, fiebre, náuseas, vómito y rigidez de la nuca. Estos síntomas han ocurrido entre el primer día y 15 días de iniciada la terapia. En la mayoría de los casos, los síntomas se resolvieron después de la suspensión de lamotrigina. La reexposición resultó en un retorno rápido de los síntomas que fueron frecuentemente más severos. Algunos de los pacientes que desarrollaron meningitis aséptica tenían como diagnóstico de base lupus eritematoso sistémico u otras enfermedades autoinmunes. Algunos de los pacientes presentaron nuevos signos y síntomas que involucraron órganos como riñones e hígado, lo cual puede sugerir que en dichos casos la meningitis aséptica observada fue parte de una reacción de hipersensibilidad. Convulsiones por retiro de droga: al igual que con otros antiepilépticos, una supresión brusca de lamotrigina puede desencadenar una crisis epiléptica. En consecuencia, a menos que una discontinuación brusca sea necesaria como medida de seguridad (por ej debido a erupciones cutáneas) el tratamiento debe discontinuarse progresivamente en un período de 2 semanas (Véase Dosificación). Habilidad para conducir vehículos: en los estudios clínicos realizados con lamotrigina, se reportaron efectos indeseables sobre el SNC, tales como vértigo y diplopía. Dado que la respuesta a los antiepilépticos varía de un sujeto a otro, el paciente deberá consultar a su médico debido a la probabilidad de convulsiones durante la conducción del vehículo. Ideación y comportamiento suicida: las drogas antiepilépticas (DAE) incluyendo lamotrigina, pueden aumentar el riesgo de ideación o de comportamientos suicida en los pacientes cualquiera sea la indicación para la cual han sido prescriptas. Estos pacientes deben ser supervisados ante la posible aparición o el empeoramiento de una depresión preexistente, pensamientos o comportamientos suicidas, y/o ante cualquier cambio inusual en el humor o el comportamiento. Datos combinados de estudios clínicos controlados con placebo mostraron que los pacientes tratados con alguna de las DAE tenían aproximadamente el doble de riesgo de presentar ideación o comportamiento suicida (0.43%) en comparación con los pacientes en el grupo placebo (0.24%). Hubo 4 casos de suicidio en los pacientes tratados con DAE, mientras que ningún caso se presentó en los pacientes tratados con placebo. En caso de aparición de pensamiento o comportamiento suicida durante el tratamiento, el médico debe tener en cuenta si la aparición de estos síntomas puede estar relacionada con la enfermedad que está siendo tratada. Status epiléptico: se han descrito casos en los que las crisis convulsivas graves, incluyendo el status epiléptico, pueden dar lugar a rabdomiólisis, falla multiorgánica y coagulación intravascular diseminada, a veces con resultado fatal. Casos similares han ocurrido en asociación con el uso de lamotrigina. En ensayos clínicos, como mínimo 7 de 2343 pacientes adultos presentaron status epiléptico. Adicionalmente se reportaron casos de exacerbación de convulsiones.

Conservación.

Mantener a temperatura no superior a 30°C. Proteger de la luz y la humedad.

Presentación.

LATRIGIN 25/50/100/200: envases con 30 comprimidos dispersables ranurados.

Principios Activos de Latrigin

Patologías de Latrigin

Laboratorio que produce Latrigin