CAPECIT

RICHMOND

Antineoplásico.

Composición.

Cada comprimido recubierto de CAPECIT contiene: capecitabina 500mg.

Farmacología.

La capecitabina es un carbamato fluoropirimidinico, diseñado como agente citotóxico oral activado en los tumores y con selectividad para éstos. La capecitabina, sin embargo, no es una sustancia citotóxica, si no que se convierte de manera secuencial en el principio citotóxico fluorouracilo (5-FU). La formación Del 5-FU tiene lugar en el propio tumor por la acción de la timidin-fosforilasa (ThyPase), factor angiogénico asociado al tumor; de este modo, la exposición de los tejidos sanos a la acción sistémica Del 5-FU queda reducida a un mínimo. La biotransformación enzimática secuencial de la capecitabina en 5-FU tiene como consecuencia concentraciones más altas dentro de las células tumorales. Esta activación selectiva en los tumores da lugar a concentraciones intratumorales de 5-FU significativamente mayores que en los tejidos normales.

Indicaciones.

CAPECIT está indicado en el tratamiento de pacientes con cáncer de mama localmente avanzado o metastásico, resistente a la quimioterapia con paclitaxel o antraciclinas.

Dosificación.

La dosis recomendada de CAPECIT es de 2500mg/m2/día durante 2 semanas, seguida de una semana de descanso. La dosis diaria total de CAPECIT por vía oral debe fraccionarse en dos tomas (mañana y noche), que se ingerirán dentro de los 30 minutos siguientes a una comida. Los comprimidos de capecitabina se toman enteros, con agua. El tratamiento debe interrumpirse si se observa enfermedad progresiva o toxicidad intolerable. Ajuste posológico durante el tratamiento: la toxicidad de la capecitabina se puede controlar mediante tratamiento sintomático, modificación de la dosis de capecitabina (interrupción de la medicación o reducción posológica) o ambas cosas. Una vez reducida la dosis, no deberá incrementarse luego en ningún momento. A continuación se indican las modificaciones posológicas recomendadas en caso de toxicidad: grado 1: mantener la dosis. Grado 2: 1ª aparición: el tratamiento se interrumpirá hasta que la toxicidad remita al grado 0-1; el ciclo siguiente de tratamiento se reanudará con el 100% de la dosis recomendada. 2ª aparición: el tratamiento se interrumpirá hasta que la toxicidad remita al grado 0-1; el ciclo siguiente de tratamiento se reanudará con el 75% de la dosis recomendada. 3ª aparición: el tratamiento se interrumpirá hasta que la toxicidad remita al grado 0-1; el ciclo siguiente de tratamiento se reanudará con el 50% de la dosis recomendada. 4ª aparición: se suspenderá de forma permanente el tratamiento. Grado 3: 1ª aparición: el tratamiento se interrumpirá hasta que la toxicidad remita al grado 0-1; el ciclo siguiente de tratamiento se reanudará con el 75% de la dosis recomendada. 2ª aparición: el tratamiento se interrumpirá hasta que la toxicidad remita al grado 0-1; el ciclo siguiente de tratamiento se reanudará con el 50% de la dosis recomendada. 3ª aparición: se suspenderá de forma permanente el tratamiento. Grado 4: se suspenderá de forma permanente el tratamiento. Si se considerara que es beneficioso para el paciente proseguir el tratamiento, éste se interrumpirá hasta que la toxicidad remita al grado 0-1, para reanudarse después en el ciclo terapéutico siguiente con el 50% de la dosis recomendada. Ajuste posológico en poblaciones especiales: insuficiencia hepática: se ha evaluado la farmacocinética de capecitabina en enfermos con disfunción hepática leve o moderada por metástasis hepáticas. En estos pacientes no es necesario ajustar la dosis. Insuficiencia renal: no se ha evaluado el efecto de capecitabina en pacientes con insuficiencia renal (definida como un valor de creatinina sérica > 1,5 veces el límite superior de la normalidad). Niños: no se han estudiado la seguridad toxicológica ni la eficacia de capecitabina en los niños. Ancianos: no se precisa ajuste posológico. Ahora bien, en los pacientes ancianos ( > 65 años) es mayor el riesgo de toxicidad por 5-FU que en los más jóvenes. Se aconseja una cuidadosa vigilancia de los pacientes ancianos.

Contraindicaciones.

Capecitabina está contraindicada en pacientes con antecedentes de reacciones graves o inesperadas a las fluoropirimidinas o alérgicos al fluorouracilo (metabolito de la capecitabina).

Efectos secundarios.

Las reacciones adversas más frecuentes reportadas en dos estudios fase III publicados, realizados en 596 pacientes con cáncer colorrectal, fueron los siguientes: desórdenes gastrointestinales, especialmente diarrea, náuseas, vómitos y estomatitis, síndrome palmo-plantar. Las reacciones adversas consideradas remotas, posible o probablemente relacionadas con capecitabina, han sido las siguientes: gastrointestinales: las reacciones adversas a capecitabina más frecuentes son de tipo gastrointestinal y han sido reversibles y no acumulativas: diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y estomatitis. Las reacciones graves (grado 3-4) han sido relativamente infrecuentes. Posibles: constipación, dispepsia, flatulencias. Remotas: eventos relacionados con inflamación/ulceración de mucosas y membranas, esofagitis, gastritis, duodenitis, colitis, y hemorragia gastrointestinal. Cutáneas: en casi la mitad de los pacientes se ha observado el síndrome de eritrodisestesia palmo-plantar, caracterizado por acorchamiento, disestesias o parestesias, hormigueo, tumefacción indolora o dolorosa o eritema, descamación, vesiculación o dolor intenso. Las reacciones graves han sido relativamente infrecuentes. Dermatitis es una reacción adversa habitual, pero rara vez grave. Alopecia se produce pocas veces, y nunca ha sido de gravedad. Raras: reacciones de fotosensibilidad, uñas quebradizas, uñas descoloridas, uñas fisuradas. Generales: fatiga se ha descrito con frecuencia, pero rara vez ha sido grave. Otras reacciones adversas han consistido en mucositis, fiebre, astenia y letargia, pero rara vez han sido de gravedad. Neurológicas: cefalea, parestesias, alteraciones del gusto, mareos e insomnio han sido efectos secundarios frecuentes, pero sólo en raras ocasiones de gravedad. La mayoría de los efectos de parestesia ocurrieron concomitantemente en presencia del síndrome palmo plantar. Raros: encefalopatías, confusión, disartria, coordinación anormal. Cardiovasculares: edema de las extremidades inferiores ha sido una reacción infrecuente y nunca grave. No se han observado otros efectos secundarios de tipo cardiovascular con una incidencia significativa. Poco comunes: angina de pecho, infarto de miocardio. Raros: falla cardíaca, cardiomiopatías, muerte súbita, taquicardia, arritmias, extrasístole ventricular. Hepatobiliar: raros: función hepática anormal. Muy raros: insuficiencia hepática colestasis hepática. Hematológicos: la neutrocitopenia ha sido una reacción infrecuente y en ningún caso grave. Anemia, leucocitopenia, descenso de hemoglobina se han descrito sólo en raras ocasiones y nunca han sido graves. Determinaciones bioquímicas: muy común, aumento de bilirrubina. Común: fosfatasa alcalina, hiperglucemia. Otros efectos secundarios: anorexia y deshidratación se han observado con frecuencia, pero sólo en raras ocasiones han sido graves. Otros como disnea conjuntivitis, disminución del apetito, descenso de peso, artralgia, depresión, irritación de los ojos.

Precauciones.

Los efectos tóxicos limitantes de la dosis son: diarrea, dolor abdominal, náuseas, estomatitis y eritrodisestesia palmo-plantar (también llamada síndrome palmo-plantar o de mano-pie). La mayor parte de los efectos adversos son reversibles y no requieren discontinuar en forma permanente la terapia, aunque puede ser necesaria la reducción de la dosis. Diarrea se ha presentado en casi la mitad de los pacientes tratados con capecitabina. Se debe vigilar cuidadosamente a los pacientes con diarrea grave y, si llegaran a deshidratarse, administrarles fluidos y electrólitos. La NCIC define la diarrea de grado 2 como un aumento de 4-6 deposiciones/día o deposiciones nocturnas; diarrea de grado 3, como un aumento de 7-9 deposiciones/día o incontinencia y malabsorción y diarrea de grado 3-4, como un aumento de 10 o más deposiciones/día o melena o la necesidad de apoyo parenteral. Si se produce diarrea de grado 2, 3 o 4 deberá interrumpirse la administración de capecitabina hasta que la diarrea desaparezca o disminuya su intensidad al grado 1. Después de diarrea de grado 3 o 4 debe disminuirse la dosis de capecitabina o discontinuar el tratamiento. Se ha descrito eritrodisestesia palmo plantar en casi la mitad de los pacientes tratados con capecitabina. En pocos casos han alcanzado los síntomas el grado 3: en la mayoría de los pacientes fueron de grado 1 o 2. La mayoría de los efectos adversos son reversibles y no requieren la suspensión indefinida del tratamiento, aunque sí puede ser necesario retirar momentáneamente el preparado o reducir la dosis. Cardiovasculares: la cardiotoxicidad fue asociada a la terapia con fluoropirimidina, incluyendo infarto de miocardio, angina, arritmias, shock cardiogénico, muerte súbita y cambio en el electrocardiograma. Estos efectos adversos fueron más comunes en pacientes con historia previa de enfermedades arterio coronarias. Arritmias cardíacas, angina de pecho, infarto de miocardio y cardiomiopatías fueron reportados en paciente que recibían capecitabina. Se debe tener especial precaución en paciente con historia significativa de enfermedades cardíacas, arritmias y angina de pecho. Hipo o hipercalcemia: fueron reportados durante el tratamiento con capecitabina. Debe tenerse mucha precaución en pacientes con preexistencia de hipo o hipercalcemia. Enfermedades del sistema nervioso central y periférico: debe tenerse excesiva precaución en pacientes con enfermedades del sistema nervioso central y periférico, por ejemplo metástasis cerebral o neuropatías. Diabetes mellitus o disturbio electrolítico: debe tenerse precaución en pacientes con diabetes mellitus o disturbio electrolítico, los cuales pueden agravarse durante el tratamiento con capecitabina. Enfermedades hepáticas: por ausencia de datos en el uso de capecitabina en pacientes con enfermedades hepáticas, se recomienda monitorear cuidadosamente a los pacientes con benigna o moderada disfunciones hepáticas, e indistinto en pacientes con presencia de metástasis hepática. Cuando se administra capecitabina, debe interrumpirse el tratamiento si hay aumento de la bilirrubina y de las aminotransferasas hepáticas. El tratamiento puede reanudarse cuando éstas vuelven a sus valores normales. Embarazo y lactancia: no existen estudios sobre capecitabina en mujeres embarazadas, pero cabe suponer que provocaría daño fetal si se administrara durante el embarazo. En los estudios de toxicidad en la reproducción animal, la capecitabina fue embrioletal y teratógena. Estos resultados constituyen efectos previsibles de los derivados de las fluoropirimidinas. Así pues, la capecitabina debe considerarse como una sustancia potencialmente teratógena para el ser humano y, por consiguiente, capecitabina no debe administrarse durante el embarazo. No obstante, si una paciente utilizara este medicamento durante el embarazo o si quedara embarazada mientras se halla en tratamiento, se le informará sobre el peligro para el feto. A las mujeres en edad fértil se les debe aconsejar que eviten el embarazo mientras estén tomando capecitabina. Se ignora si capecitabina pasa a la leche materna. Dado que muchos medicamentos se excretan con la leche materna, y considerando el riesgo de reacciones adversas graves para los lactantes, se recomienda interrumpir la lactancia mientras dure el tratamiento con capecitabina.

Interacciones.

Uso concomitante: capecitabina se ha administrado junto con diversos antihistamínicos, AINE, morfina, paracetamol, ácido acetilsalicílico, antieméticos y antagonistas H2, sin que se registraran efectos secundarios clínicamente significativos. Unión a las proteínas: la unión de la capecitabina a las proteínas plasmáticas es baja (54%). No son de esperar interacciones por desplazamiento con fármacos que se unan estrechamente a las proteínas. Interacción con el citocromo P-450: en los estudios in vitro no se apreciaron efectos de la capecitabina sobre el sistema enzimático P-450 de los microsomas hepáticos humanos.

Sobredosificación.

En los ensayos clínicos con capecitabina no se han descrito efectos adversos como consecuencia de sobredosificación. No obstante, según la experiencia en animales (monos que recibieron una dosis de 26,679mg/m2) y en seres humanos tratados con la dosis máxima tolerada (3,514mg/m2/día), las manifestaciones previsibles de una sobredosificación consistirían en náuseas, vómitos, diarrea, irritación, hemorragia gastrointestinales y mielodepresión. El tratamiento de la sobredosificación debe basarse en rehidratación y el uso de diuréticos o, en determinados casos, diálisis.

Presentación.

Envases con 120 comprimidos recubiertos 500mg.

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