ARLEMIDE®

RONTAG

Antipsicótico.

Composición.

Cada comprimido de Arlemide® 5 mg contiene: Aripiprazol 5 mg. Excipientes: Lactosa monohidrato; Almidón de maíz; Hidroxipropilcelulosa; Celulosa microcristalina; Estearato de magnesio; Oxido de hierro rojo. Cada comprimido de Arlemide® 10 mg contiene: Aripiprazol 10mg. Excipientes: Lactosa monohidrato; Almidón de maíz; Hidroxipropilcelulosa; Celulosa microcristalina; Estearato de magnesio; Oxido de hierro rojo. Cada comprimido de Arlemide® 15 mg contiene: Aripiprazol 15 mg. Excipientes: Lactosa monohidrato; Almidón de maíz; Hidroxipropilcelulosa; Celulosa microcristalina; Estearato de magnesio; Oxido de hierro rojo. Cada comprimido de Arlemide® 20 mg contiene: Aripiprazol 20 mg. Excipientes: Lactosa monohidrato; Almidón de maíz; Hidroxipropilcelulosa; Celulosa microcristalina; Estearato de magnesio; Oxido de hierro rojo.

Indicaciones.

Esquizofrenia: (según DSM IV). Trastorno Bipolar I: Tratamiento agudo de Episodios Maníacos y Mixtos (según DSM IV), tanto en monoterapia como en terapia combinada con litio o valproato. Tratamiento de mantenimiento en el Trastorno Bipolar I (según DSM IV), en monoterapia y como coadyuvante del litio o del valproato. Trastorno Depresivo Mayor: Tratamiento coadyuvante del Trastorno Depresivo Mayor (según DSM IV), como terapia coadyuvante a los antidepresivos para el tratamiento del trastorno depresivo mayor (TDM). Trastorno Autista: Irritabilidad asociada con el Trastorno Autista (según DSM IV) (incluyendo síntomas de agresión hacia los demás, autoagresión deliberada, rabietas, y estados de ánimo rápidamente cambiantes). Consideraciones especiales en el tratamiento de la Esquizofrenia Pediátrica, del Trastorno Bipolar I, y de la irritabilidad asociada con el Trastorno Autista: Los trastornos psiquiátricos en niños y adolescentes son a menudo trastornos mentales graves con perfiles variables de síntomas que no siempre son congruentes con los criterios de diagnóstico para adultos. Se recomienda que el tratamiento con medicación psicotrópica en los pacientes pediátricos sólo se inicie después de haber realizado una minuciosa evaluación diagnóstica y una cuidadosa consideración y atención de los riesgos asociados con el tratamiento medicamentoso. El tratamiento farmacológico de los pacientes pediátricos con esquizofrenia, trastorno bipolar I, e irritabilidad asociada con trastorno autista está indicado como parte de un programa total de tratamiento que a menudo incluye intervenciones psicológicas, educativas y sociales.

Dosificación.

Esquizofrenia: Adultos: La dosis objetivo e inicial recomendada de Arlemide® es de 10 mg/día o 15 mg/día administrados una vez al día, independientemente de las comidas. Los pacientes deben ser periódicamente reevaluados a fin determinar la necesidad de continuar el tratamiento de mantenimiento. Adolescentes de 13 a 17 años de edad: La dosis diaria inicial de la formulación en comprimidos en estos pacientes fue de 2 mg, que se ajustó a 5 mg después de 2 días y a la dosis objetivo de 10 mg luego de 2 días adicionales. Los aumentos subsiguientes de dosis deben administrarse en incrementos de 5 mg. La dosis de 30 mg/día no ha demostrado ser más eficaz que la dosis de 10 mg/día. Puede administrarse independientemente de las comidas. Tratamiento de Mantenimiento: La eficacia de Arlemide® en el tratamiento de mantenimiento de la esquizofrenia en la población adolescente no ha sido evaluada. Generalmente se recomienda que los pacientes que respondieron continúen más allá de la respuesta aguda, pero a la menor dosis necesaria para mantener la remisión. Los pacientes deben ser periódicamente reevaluados a fin de determinar la necesidad de un tratamiento de mantenimiento. Cambio desde otros antipsicóticos: No hay datos recogidos sistemáticamente. En todos los casos, el período de superposición de la administración de antipsicóticos debe ser minimizado. Trastorno Bipolar I: Tratamiento agudo de Episodios Maníacos y Mixtos: Adultos: La dosis inicial recomendada en adultos es de 15 mg una vez al día como monoterapia y 10 mg a 15 mg una vez al día como terapia coadyuvante al litio o al valproato. La dosis puede aumentarse hasta 30 mg/día en base a la respuesta clínica. Pediatría: La dosis inicial recomendada en pacientes pediátricos (10 a 17 años) como monoterapia es de 2 mg/día, con titulación a 5 mg/día después de 2 días y a la dosis objetivo de 10 mg/día luego 2 días adicionales. La dosis recomendada como tratamiento coadyuvante al litio o al valproato es la misma. Los aumentos posteriores de la dosis, si son necesarios, deben administrarse en incrementos de 5 mg/día. Se puede administrar independientemente de las comidas. Tratamiento de mantenimiento: La dosis recomendada para el tratamiento de mantenimiento, ya sea como monoterapia o como terapia coadyuvante, es la misma dosis necesaria para estabilizar a los pacientes durante el tratamiento agudo, tanto para los adultos como para los pacientes pediátricos. Los pacientes deben ser periódicamente reevaluados para determinar la necesidad de continuar el tratamiento de mantenimiento. Trastorno Depresivo Mayor: Tratamiento coadyuvante del Trastorno Depresivo Mayor: Adultos: La dosis inicial recomendada de Arlemide® como tratamiento coadyuvante para los pacientes que ya toman un antidepresivo es de 2 mg/día a 5 mg/día. La eficacia de Arlemide® como tratamiento coadyuvante para el trastorno depresivo mayor se estableció dentro de un rango de dosis de 2 mg/día a 15 mg/día. Los ajustes de dosis de hasta 5 mg/día deben ocurrir gradualmente, a intervalos de no menos de una semana. La eficacia de Arlemide® en el tratamiento coadyuvante de mantenimiento del trastorno depresivo mayor no ha sido evaluada. Trastorno Autista: Irritabilidad asociada con Trastorno Autista: Pacientes pediátricos: La eficacia del aripiprazol se ha establecido en el tratamiento de pacientes pediátricos de 6 a 17 años de edad con irritabilidad asociada con trastorno autista, a dosis de 5 mg/día a 15 mg/día. La dosis de Arlemide® debe ser individualizada de acuerdo a la tolerancia y a la respuesta. La dosis debe iniciarse con 2 mg/día. La dosis debe ser aumentada a 5 mg/día, con aumentos posteriores a 10 mg/día o 15 mg/día si es necesario. Los ajustes de dosis de hasta 5 mg/día deben ocurrir gradualmente, a intervalos de no menos de 1 semana. La eficacia de Arlemide® en el tratamiento de mantenimiento de la irritabilidad asociada con trastorno autista no ha sido evaluada. Los pacientes deben ser periódicamente reevaluados para determinar la necesidad de continuar con el tratamiento de mantenimiento. Ajuste de la dosis: se deben realizar ajustes de dosis cuando toman aripiprazol concomitantemente con inhibidores potentes, moderados, débiles y/o potenciales de CYP3A4 del CYP2D6, cuando se retira el inhibidor CYP3A4 y/o CYP2D6 de la terapia combinada, cuando se retira el inhibidor CYP2D6 de la terapia de combinación, en pacientes metabolizadores deficientes del CYP2D6 (MP).

Contraindicaciones.

Reacción de hipersensibilidad conocida a Arlemide®. Las reacciones varían desde prurito, urticaria a anafilaxia.

Reacciones adversas.

Los efectos adversos en estudios clínicos en pacientes adultos fueron náuseas, vómitos, estreñimiento, cefalea, mareos, acatisia, ansiedad, insomnio, sedación, temblor, trastorno extrapiramidal e inquietud, visión borrosa, dispepsia, boca seca, dolor de muelas, malestar abdominal, malestar gástrico, fatiga, rigidez musculoesquelética, dolor en extremidades, mialgia, espasmos musculares, somnolencia, agitación, insomnio, ansiedad, inquietud, dolor faringolaríngeo, tos, hipersecreción salival, nasofaringitis, aumento de peso, inquietud, visión borrosa, constipación, fatiga, sensación de nerviosismo, infección del tracto respiratorio superior, aumento del apetito, artralgia, trastornos de la atención, leucopenia, neutropenia, trombocitopenia, bradicardia, palpitaciones, falla cardiopulmonar, infarto de miocardio, paro cardiorrespiratorio, bloqueo auriculoventricular, extrasístoles, taquicardia sinusal, fibrilación auricular, angina de pecho, isquemia miocárdica, aleteo auricular, taquicardia supraventricular, taquicardia ventricular, fotofobia, diplopía, edema palpebral, fotopsia, enfermedad por reflujo gastroesofágico, hinchazón lingual, esofagitis, pancreatitis, astenia, edema periférico, dolor en el pecho, edema facial, angioedema, hipotermia, hepatitis, ictericia, hipersensibilidad, automutilación, caídas, golpe de calor, pérdida de peso, aumento de creatininfosfoquinasa, aumento de enzimas hepáticas, aumento de glucosa en sangre, aumento de prolactina sérica, aumento de urea sanguínea, electrocardiograma con QT prolongado, aumento de la creatinina sérica, aumento de bilirrubina en sangre, aumento de lactato deshidrogenasa en sangre, aumento de la hemoglobina glucosilada, aumento de la gamma-glutamiltransferasa, hiperlipidemia, anorexia, Diabetes Mellitus (incluyendo aumento de la insulina sérica, disminución de tolerancia a los carbohidratos, diabetes mellitus no insulino dependiente, alteración de la tolerancia a la glucosa, glucosuria, glucosa en orina, glucosa urinaria presente), hiperglucemia, hipokalemia, hiponatremia, hipoglucemia, polidipsia, cetoacidosis diabética, rigidez muscular, debilidad muscular, tensión muscular, disminución de la movilidad, rabdomiólisis, coordinación anormal; trastornos del habla, parkinsonismo, pérdida de memoria, rigidez en rueda dentada, accidente cerebrovascular, hipoquinesia, disquinesia tardía, hipotonía, mioclonías, hipertonía, aquinesia, bradiquinesia; convulsión de Grand Mal, coreoatetosis, ideación suicida, agresión, pérdida de la libido, intento de suicidio, hostilidad, aumento de la libido, ira, anorgasmia, delirio, lesiones autointencionadas, suicidio consumado, tics, ideación homicida, catatonía, sonambulismo, retención urinaria, poliuria, nicturia, menstruación irregular, disfunción eréctil, amenorrea, dolor mamario, ginecomastia, priapismo, congestión nasal, disnea, neumonía aspirativa, erupción cutánea, hiperhidrosis; prurito, reacciones de fotosensibilidad, alopecia, urticaria, hipertensión o hipotensión. Las reacciones adversas más comunes en los estudios clínicos pediátricos (de 6 a 17 años) fueron somnolencia, cefalea, vómitos, trastornos extrapiramidales, fatiga, aumento o disminución del apetito, insomnio, náuseas, nasofaringitis, aumento de peso, acatisia, visión borrosa, hipersecreción salival, mareos, sedación, temblor, pirexia, babeo, letargo, diarrea, dolor abdominal superior, constipación, boca seca, irritabilidad, sed, artralgia, rigidez musculoesquelética, distonía, disquinesia, hipersomnia, dismenorrea, rinorrea, erupción cutánea, lengua seca, espasmo lingual, aumento de insulina en sangre, hablar dormido, hirsutismo. Efectos adversos relacionados con la dosis: somnolencia. En pacientes pediátricos, trastornos extrapiramidales, somnolencia, acatisia, temblor e hipersecreción salival, fatiga. Efecto de clase: Los síntomas de distonía pueden ocurrir en individuos susceptibles durante los primeros días de tratamiento. Los síntomas distónicos incluyen: espasmo de los músculos del cuello, a veces avanzando a la estrechez de la vía aérea superior, disfagia, dificultad para respirar, y/o protrusión lingual. Si bien estos síntomas pueden ocurrir a bajas dosis, se producen con más frecuencia y con mayor severidad con los fármacos antipsicóticos de primera generación de alta potencia y en dosis más altas. Se observa un riesgo elevado de distonía aguda en hombres y en los grupos de menor edad. Experiencia posterior a la comercialización: raras ocurrencias de reacciones alérgicas (reacción anafiláctica, angioedema, laringoespasmo, prurito / urticaria, o espasmo orofaríngeo), y fluctuaciones de glucosa en sangre. Abuso y Dependencia: No se estudió sistemáticamente el aripiprazol en los seres humanos por su potencial para abuso, tolerancia o dependencia física. Los pacientes deben ser evaluados cuidadosamente para un antecedente de abuso de fármacos, y estos pacientes deben ser observados de cerca para detectar signos de mal uso o abuso de aripiprazol. Carcinogénesis, mutagénesis, deterioro de la fertilidad: El aripiprazol no indujo tumores en los ratones o ratas machos. En ratones hembras, las incidencias de adenomas hipofisarios y de adenocarcinomas de la glándula mamaria y adenoacantomas se incrementaron a dosis dietéticas de 3 mg/kg/día a 30 mg/kg/día. En las ratas hembras, la incidencia de fibroadenomas de la glándula mamaria se incrementó a una dosis dietética de 10 mg/kg/día; y las incidencias de carcinomas adrenocorticales y de adenomas/carcinomas adrenocorticales combinados aumentaron a una dosis oral de 60 mg/kg/día. Se observaron cambios proliferativos en la hipófisis y en la glándula mamaria de roedores luego de la administración crónica de agentes antipsicóticos. El aripiprazol y un metabolito (2,3-DCPP) fueron clastogénicos en el estudio de aberración cromosómica in vitro en células de PHC con y sin activación metabólica. Se observaron irregularidades del ciclo estro y aumento del cuerpo lúteo en ratas hembras pero no se observó alteración de la fertilidad.

Advertencias.

Los pacientes ancianos con psicosis relacionada con demencia tratados con fármacos antipsicóticos presentan un mayor riesgo de muerte. No está aprobado para el tratamiento de pacientes con psicosis relacionada con demencia. Eventos adversos cerebrovasculares, incluyendo Accidente Cerebrovascular: En estudios clínicos hubo una mayor incidencia de eventos adversos cerebrovasculares. Experiencia de seguridad en pacientes ancianos con psicosis asociada con la Enfermedad de Alzheimer: los eventos adversos emergentes del tratamiento fueron letargo, somnolencia e incontinencia (principalmente, incontinencia urinaria), salivación excesiva y aturdimiento. Si el médico decide tratar a estos pacientes con Arlemide®, debe ejercerse una vigilancia, en particular para la aparición de dificultad para tragar o somnolencia excesiva, que podría predisponer a una lesión accidental o aspiración. Empeoramiento clínico de la depresión y riesgo de suicidio: Los pacientes con trastorno depresivo mayor (MDD), tanto adultos como pediátricos, pueden experimentar empeoramiento de su depresión y/o la aparición de ideación y comportamiento suicida o cambios inusuales en el comportamiento. El suicidio es un riesgo conocido de la depresión y de ciertos trastornos psiquiátricos, y estos trastornos son en sí mismos los más fuertes predictores de suicidio. Estos medicamentos aumentan el riesgo de pensamientos y conductas suicidas en niños, adolescentes y adultos jóvenes (18-24 años) con trastorno depresivo mayor y otros trastornos psiquiátricos. Se desconoce si el riesgo de suicidalidad se extiende al uso a largo plazo. Todos los pacientes tratados con antidepresivos por cualquier indicación deben ser controlados apropiadamente, controlándose estrechamente el empeoramiento clínico, suicidalidad y cambios inusuales en el comportamiento, especialmente durante los primeros meses de un ciclo de terapia con fármacos, o en momentos de cambios de dosis, tanto aumentos como descensos. Los siguientes síntomas, ansiedad, agitación, ataques de pánico, insomnio, irritabilidad, hostilidad, agresividad, impulsividad, acatisia (inquietud psicomotora), hipomanía y manía, han sido reportados en pacientes adultos y pediátricos tratados con antidepresivos para el TDM como así también para otras indicaciones. Aunque no se ha establecido una relación causal entre la aparición de estos síntomas y el empeoramiento de la depresión y/o la aparición de impulsos suicidas, existe la preocupación de que tales síntomas podrían ser precursores de tendencias suicidas. Se debería considerar la posibilidad de modificar el régimen terapéutico, incluyendo la posibilidad de interrupción de la medicación, en pacientes cuya depresión empeora persistentemente, o que experimentan suicidalidad emergente o síntomas que pueden ser precursores de un empeoramiento de la depresión o de suicidalidad, especialmente si estos síntomas son graves, comienzan abruptamente o no son parte de los síntomas que presentaba el paciente. Las familias y los cuidadores de los pacientes tratados con antidepresivos por trastorno depresivo mayor u otras indicaciones, psiquiátricas y no psiquiátricas, deben ser alertados sobre la necesidad de controlar a los pacientes para la aparición de agitación, irritabilidad, cambios inusuales en el comportamiento, y los otros síntomas descritos anteriormente, así como para la aparición de suicidalidad, y a informar inmediatamente estos síntomas a los proveedores de atención sanitaria. Dicho control debe incluir la observación diaria por las familias y cuidadores. Las prescripciones de Arlemide® deben ser por la menor cantidad de comprimidos de conformidad con el buen manejo del paciente, con el fin de reducir el riesgo de sobredosis. Selección de pacientes para el trastorno bipolar: Un episodio depresivo mayor puede ser la presentación inicial del trastorno bipolar. En general se cree (aunque no establecido en estudios clínicos) que el tratamiento de tal episodio con un antidepresivo sólo puede aumentar la probabilidad de precipitación de un episodio mixto/maníaco en pacientes con riesgo de trastorno bipolar. Si alguno de los síntomas descritos anteriormente representa tal conversión es desconocido. Sin embargo, antes de iniciar el tratamiento con un antidepresivo, los pacientes con síntomas depresivos deben ser adecuadamente evaluados para determinar si están en riesgo de padecer un trastorno bipolar; esta evaluación debe incluir una detallada historia psiquiátrica, incluyendo antecedente familiar de suicidio, trastorno bipolar, y depresión. Arlemide® no está aprobado para su uso en el tratamiento de la depresión en la población pediátrica. Síndrome neuroléptico maligno (SNM): puede ocurrir con la administración de los fármacos antipsicóticos, incluyendo aripiprazol. Disquinesia tardía: Un síndrome con movimientos disquinéticos, involuntarios, potencialmente irreversibles puede desarrollarse en los pacientes tratados con fármacos antipsicóticos. Hiperglucemia y diabetes mellitus: Se ha reportado hiperglucemia, en algunos casos extrema y asociada con cetoacidosis o coma hiperosmolar o muerte, en pacientes tratados con antipsicóticos atípicos. Hubo pocos reportes de hiperglucemia en pacientes tratados con Arlemide®. Dislipidemia: Se observaron alteraciones indeseables en lípidos en pacientes tratados con antipsicóticos atípicos. Aumento de Peso: Se observó aumento de peso con el uso de antipsicóticos atípicos. Se recomienda el monitoreo clínico del peso. Cuando se tratan pacientes pediátricos por cualquier indicación, se debe monitorear el peso corporal y evaluar contra el esperado para crecimiento normal. Hipotensión ortostática: El aripiprazol puede provocar hipotensión ortostática, mareo postural y síncope. El aripiprazol debe ser utilizado con precaución en pacientes con enfermedad cardiovascular conocida, enfermedad cerebrovascular o condiciones que predispongan al paciente a la hipotensión (deshidratación, hipovolemia y tratamiento con medicamentos antihipertensivos). Si se considera necesaria la terapia con benzodiazepinas parenterales, además del tratamiento con aripiprazol para inyección, los pacientes deben ser monitorizados por la posibilidad de una sedación excesiva e hipotensión ortostática. Leucopenia, neutropenia y agranulocitosis: Efecto de clase: En los estudios clínicos y/o la experiencia post-comercialización, se han reportado eventos de leucopenia/neutropenia temporalmente relacionados con los agentes antipsicóticos, incluyendo Arlemide®. También se ha reportado agranulocitosis. Los pacientes con antecedentes de un RGB significativamente bajo o de leucopenia / neutropenia inducidas por fármacos deben tener un monitoreo frecuente mediante un recuento sanguíneo completo (RSC) durante los primeros meses de la terapia y debe considerarse la suspensión de Arlemide® ante la primera señal de un deterioro clínicamente significativo del RGB en ausencia de otros factores causales. Los pacientes con neutropenia clínicamente significativa deben ser cuidadosamente monitoreados para fiebre u otros síntomas o signos de infección y tratados inmediatamente si se presentan estos síntomas o signos. Los pacientes con neutropenia severa (recuento absoluto de neutrófilos < 1000/mm3) deben discontinuar el tratamiento con Arlemide® y monitorear sus glóbulos blancos hasta su recuperación. Crisis / Convulsiones: En estudios a corto plazo ocurrieron crisis/convulsiones. Al igual que con otros fármacos antipsicóticos, aripiprazol se debe utilizar con precaución en pacientes con antecedentes de convulsiones o con condiciones que disminuyen el umbral convulsivo, por ejemplo, la demencia de Alzheimer. Las condiciones que disminuyen el umbral convulsivo pueden ser más prevalentes en poblaciones de 65 años o más. Potencial para el Deterioro Cognitivo y Motor: Arlemide®, al igual que otros antipsicóticos, puede tener el potencial de deteriorar el juicio, el pensamiento, o las habilidades motoras. Somnolencia (incluyendo sedación). Los pacientes debe tener cuidado al utilizar máquinas peligrosas, incluyendo automóviles, hasta que tengan la razonable certeza de que la terapia con aripiprazol no les afecta negativamente. Regulación de la temperatura corporal: Se atribuyó al uso de agentes antipsicóticos la alteración de la capacidad del cuerpo para reducir la temperatura corporal. Se aconseja un cuidado apropiado cuando se prescribe aripiprazol en pacientes que vayan a experimentar circunstancias que puedan contribuir a una elevación de la temperatura corporal (por ejemplo, ejercicio intenso, exposición a calor extremo, medicación concomitante con actividad anticolinérgica, o posibilidad de estar sujeto a deshidratación). Suicidio: La posibilidad de un intento de suicidio es inherente a las enfermedades psicóticas, el trastorno bipolar y el trastorno depresivo mayor. Una estrecha supervisión de los pacientes de alto riesgo debe acompañar a la terapia con medicamentos. Las prescripciones de Arlemide® deben ser por la menor cantidad, consistente con el buen manejo del paciente con el fin de reducir el riesgo de sobredosis. En dos estudios de 6 semanas, controlados con placebo, de aripiprazol como tratamiento adyuvante del trastorno depresivo mayor, las incidencias de ideación suicida e intentos de suicidio fueron de 0% (0/371) para aripiprazol y de 0,5% (2/366) para el placebo. Disfagia: La alteración de la motilidad esofágica y aspiración han sido asociadas con la utilización de antipsicóticos incluyendo Arlemide®. La neumonía por aspiración es una causa frecuente de morbilidad y mortalidad en pacientes ancianos, en particular aquellos con demencia de Alzheimer avanzada. Aripiprazol y otros fármacos antipsicóticos deben utilizarse con precaución en pacientes con riesgo de neumonía por aspiración. Uso en pacientes con enfermedades concomitantes: La experiencia clínica con Arlemide® en pacientes con ciertas enfermedades sistémicas concomitantes es limitada. Arlemide® no ha sido evaluado en pacientes con un antecedente reciente de infarto de miocardio o enfermedad cardíaca inestable.

Presentación.

Envases conteniendo: 10 y 30 comprimidos. ARLEMIDE® 10 mg: Envases conteniendo: 30 comprimidos. ARLEMIDE® 15 mg: Envases conteniendo: 15 y 30 comprimidos.

Revisión.

Disposición ANMAT Nro. 5631/2013. Versión: 2.

Principios Activos de Arlemide

Laboratorio que produce Arlemide